Someteos pues a Dios; resistid al diablo, y de vosotros huirá. Santiago 4:7

No todos somos tentados de la misma forma, ni en la misma magnitud.

Los niveles de tentación, y la potencia de ella, dependen de varios factores que son convenientes conocer para poder entender los grados de lucha espiritual, y cómo enfrentar y resistir a Satanás.

En principio, no debemos confundir “prueba” con “tentación”. La “prueba” viene de Dios, y es para fortalecer la fe,

Sabiendo que la prueba de vuestra fe obra paciencia. Santiago 1:3

Para que la prueba de vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual perece, bien que sea probado con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra, cuando Jesucristo fuere manifestado: 1ra. Pedro 1:7

En cambio, la tentación viene de Satanás, y es enviada para desvirtuar toda operación de Dios entre las comunidades de fe.

Definimos “tentación” como toda operación satánica dirigida para detener al hombre de fe, para desvirtuar su labor dentro del Reino, y para promover un ambiente propicio para establecer gobierno satánico en alguna región.

La tentación es producto de la herencia que la persona posea del maligno; o lo que sería también equivalente, de lo que la persona posea en su interior de Satanás; o de lo que la persona permita o tolere de Satanás en su entorno.

Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de Dios: porque Dios no puede ser tentado de los malos, ni él tienta a alguno: Sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído, y cebado. Santiago 1:13,14

La herencia que la persona posea de Satanás es lo que la persona trae en su genética desde que nace. Viene consigo, lo heredó, y en muchos de los casos se ha mantenido en la familia por generaciones.

El hombre es engendrado en pecado,

He aquí, en maldad he sido formado, Y en pecado me concibió mi madre.     Salmos 51:5

Es el pecado adámico por el cual todos somos constituidos en pecadores,

De consiguiente, vino la reconciliación por uno, así como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, y la muerte así pasó a todos los hombres, pues que todos pecaron.      Romanos 5:12

Esto quiere decir, que la persona tiene de por sí, tendencias, en unas más evidentes que en otras, que serán manifiestas durante toda su vida en forma de hábitos, conductas, carácter, personalidad, tics, fobias, complejos, aun hasta enfermedades.

La tentación producto de esta “herencia” se manifiesta en lo recurrente de las acciones de la persona, son tendencias pecaminosas. Es su estilo de vida.

El que hace pecado, es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. 1ra. Juan 3:8

En el segundo de los casos, lo que la persona posea en su interior de Satanás, se refiere a lo adquirido durante sus etapas de desarrollo o crecimiento, que lo vuelven vulnerable, sin conciencia y sin dominio propio, a conductas de maldad que no puede evitar.

Se trata de atribuciones satánicas adquiridas por experiencias a las que fue expuesto por sus progenitores, o por exposiciones propias. Son experiencias que inseminaron semilla de maldad, de iniquidad, y que dan a luz pecado.

La tentación se presenta en forma de inclinaciones a acciones que llegan aunque esporádicamente, pero frecuentes, sin aviso, de forma incontrolable.

El pecado, pues, está en aquel que sabe hacer lo bueno, y no lo hace. Santiago 4:17

En el tercero de los casos, lo que la persona permita o tolere de Satanás en su entorno, se refiere a manifestaciones satánicas que se desarrollan en el entorno de la persona, y que ésta permita sin estorbarlo. Las manifestaciones satánicas no estorbadas se transfieren a la persona que lo consciente, precisamente porque se constituye en cómplice de los hechos,

Si alguno viene a vosotros, y no trae esta doctrina, no lo recibáis en casa, ni le digáis: ­bienvenido! 11Porque el que le dice bienvenido, comunica con sus malas obras.         2da. Juan 10-12

La tentación se manifiesta por causa de contaminaciones que la persona adquiere, precisamente por no haber evitado la manifestación satánica en su entorno.

La magnitud de la potencia de la tentación está basada en la posición que la persona desarrolla frente a la Palabra, frente a su convicción de fe, y frente a la Revelación de los propósitos de Dios.

  1. La tentación no consiste solo en pecado

La definición que todos conocemos de “pecado” es precisamente que el pecado es por causa de la transgresión a la ley,

Porque la ley obra ira; porque donde no hay ley, tampoco hay transgresión. Romanos 4:15

Cualquiera que hace pecado, traspasa también la ley; pues el pecado es transgresión de la ley. 1 Juan 3:4

Esto es el pecado básico, el primer nivel de tentación. En este nivel comenzamos todos los nacidos del agua y del Espíritu. Comenzamos luchando contra las inclinaciones que eran normales en la pasada manera de vivir.

Es una verdadera lucha espiritual, pero demanda esfuerzo físico, consciente, y la determinación de querer vivir bajo el señorío de Cristo.

A que dejéis, cuanto a la pasada manera de vivir; el viejo hombre que está viciado conforme a los deseos de error; Efesios 4:22

La victoria no llega sola, es necesario aferrarse al sacrificio de Jesús en la cruz,

Empero si Cristo está en vosotros, el cuerpo a la verdad está muerto a causa del pecado; mas el espíritu vive a causa de la Justicia. Romanos 8:10

Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia. Romanos 6:14

Pero, no todo está escrito. La Biblia manifiesta que hay instrucciones divinas que llegan directamente por intermedio del Espíritu de Dios,

Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios. Romanos 8:14

Lo que significa que no todo pecado es por causa de traspasar la Palabra de Dios.

Mas el que hace diferencia, si comiere, es condenado, porque no comió por fe: y todo lo que no es de fe, es pecado.          Romanos 14:23

Este es el segundo nivel de tentación. No hay tentación más fuerte que aquella que amenaza con hacernos perder la fe.

Es una tentación que ataca la convicción de la persona acerca de lo que cree, y de lo que le fue dicho por la Palabra.

Es una verdadera lucha espiritual que demanda convicción y firmeza en sus creencias,

Y ahora, hijitos, perseverad en él; para que cuando apareciere, tengamos confianza, y no seamos confundidos de él en su venida. 1ra Juan 2:28

Cualquiera que se rebela, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios: el que persevera en la doctrina de Cristo, el tal tiene al Padre y al Hijo.    2da. Juan 9

  1. Los niveles de revelación activan la tentación

Un tercer nivel de tentación es el provocado por causa de la exposición a la Revelación. Paradójico, pero cierto.

Antes, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oreja oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que ha Dios preparado para aquellos que le aman.                         1ra. Corintios 2:9

La revelación de Dios a una persona es con el propósito de que ella establezca el Reino de Dios, traiga liberación, o ejecute una operación singular sobre la tierra. No se trata solo de transmisión de conocimiento extraordinario, la revelación son instrucciones precisas de ejecutoria y establecimiento de su Voluntad sobre regiones o países.

La tentación viene para impedir la llegada de tales personas. Ejemplos de ello los encontramos en toda la Biblia. Un ejemplo es el caso del nacimiento de Moisés, cuando Moisés estaba por aparecer en la tierra, Satanás levanta a un faraón para provocar su destrucción.

La tentación viene también para malograr la Revelación. Ejemplo de ello es el caso de la negación de Pedro.

Si observamos la serie de acontecimientos desarrollados en torno a Pedro la noche de la negación, veremos la intervención satánica.

Jesús le advirtió de la hora de la tentación sobre su vida,

Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandaros como a trigo; 32Mas yo he rogado por ti que tu fe no falte: y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos.                   Lucas 22:31,32

Le advirtió de lo que podía suceder,

Y le dice Jesús: De cierto te digo que tú, hoy, en esta noche, antes que el gallo haya cantado dos veces, me negarás tres veces. Marcos 14:30

Lo llevó al huerto de Getsemaní para que se preparara en oración,

Y tomando a Pedro, y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse y a angustiarse en gran manera. Mateo 26:37

Y como llegó a aquel lugar, les dijo: Orad que no entréis en tentación.   Lucas 22:40

Le exhortó y le dio oportunidad a orar en tres ocasiones,

Y vino a sus discípulos, y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: ¿Así no habéis podido velar conmigo una hora? 41Velad y orad, para que no entréis en tentación: el espíritu a la verdad está presto, más la carne enferma. 42Otra vez fue, segunda vez, y oró diciendo: Padre mío, si no puede este vaso pasar de mí sin que yo lo beba, hágase tu voluntad. 43Y vino, y los halló otra vez durmiendo; porque los ojos de ellos estaban agravados. 44 Y dejándolos fuese de nuevo, y oró tercera vez, diciendo las mismas palabras. 45Entonces vino a sus discípulos y díceles: Dormid ya, y descansad: he aquí ha llegado la hora, y el Hijo del hombre es entregado en manos de pecadores.                Mateo 26:37-45

La tentación vino por intermedio de contrataciones que Satanás provocó para conducirlo a negar a Jesús,

La primera contratación, una criada,

Y habiendo encendido fuego en medio de la sala, y sentándose todos alrededor, se sentó también Pedro entre ellos. 56Y como una criada le vio que estaba sentado al fuego, fijóse en él, y dijo: Y éste con él estaba. 57Entonces él lo negó, diciendo: Mujer, no le conozco. Lucas 22:55-57

La segunda contratación,

Y un poco después, viéndole otro, dijo: Y tú de ellos eras. Y Pedro dijo: Hombre, no soy. Lucas 22:57,58

La tercera contratación,

Y como una hora pasada otro afirmaba, diciendo: Verdaderamente también éste estaba con él, porque es Galileo. 60Y Pedro dijo: Hombre, no sé qué dices. Y luego, estando él aun hablando, el gallo cantó. 61Entonces, vuelto el Señor, miró a Pedro: y Pedro se acordó de la palabra del Señor como le había dicho: Antes que el gallo cante, me negarás tres veces. Lucas 22:59-61

Pedro había estado expuesto a la Revelación más que cualquier otro de los discípulos, esto provocó una tentación dirigida a él en particular,

Entonces, respondiendo Jesús, le dijo: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás; porque no te lo reveló carne ni sangre, mas mi Padre que está en los cielos. 18 Mas yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia; y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. 19 Y a ti daré las llaves del Reino de los cielos; y todo lo que ligares en la tierra será ligado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos. Mateo 16:17-19

En el evangelio de Mateo también se cita otro caso que es conveniente tratarlo aquí, debido a lo que parece una incongruencia entre las señales que siguen a creer en Jesús, y la salvación que es por la fe en Jesús. Se trata del caso de los obradores de maldad que es citado en el sermón del monte (Mateo 7),

No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el Reino de los cielos: mas el que hiciere la voluntad de mi Padre que está en los cielos. 22Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre lanzamos demonios, y en tu nombre hicimos mucho milagros? 23Y entonces les protestaré: Nunca os conocí; apartaos de mí, obradores de maldad. Mateo 7:21-23

El versículo 22 presenta las señales de una verdadera conversión, según Jesús mismo lo destacó,

Y estas señales seguirán a los que creyeren: En mi nombre (1)echarán fuera demonios; (2)hablaran nuevas lenguas; 18(3)Quitarán serpientes, y (4)si bebieren cosa mortífera, no les dañará; (5)sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.                   Marcos 16:17,18

Los obradores de maldad fueron en realidad legítimas conversiones, no se trata de falsos creyentes. La extrañeza de quienes preguntan lo demuestra ¿Qué pasó, entonces?

Se trata de creyentes que estuvieron expuestos a Revelación, pero que no pudieron entender ni discernir que Satanás envió tentación, y sucumbieron. Se constituyeron en obradores de maldad porque abrazaron la tentación, y la mezclaron con la revelación que habían recibido.

Por eso, la salvedad de, no todo el que me dice, Señor, Señor, entrará en el Reino de los Cielos. La Revelación no es para acumular conocimiento, sino para ejecutar las instrucciones recibidas. Entrará al Reino de los Cielos aquellos que hacen la Voluntad del Señor.

  1. La TENTACIÓN es provocada por derechos legales otorgados por romper la Justicia del Reino

La Justicia del Reino no es un apéndice del Evangelio del Reino de los Cielos.

Todos estamos familiarizados con la exhortación de Jesús con respecto a buscar primeramente el Reino de los Cielos,

Mas buscad primeramente el Reino de Dios y su Justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Mateo 6:33

Sin embargo, a la hora de ponerlo en la práctica, la expresión, y su Justicia, es tratado como un apéndice, como un agregado que ya está cubierto con, buscar el Reino.

Jesús exhortó a buscar el Reino de Dios, y a buscar la Justicia del Reino. Se trata de una exhortación doble. La experiencia reflejada en todas las páginas del Antiguo Testamento demuestra que hubo generaciones que buscaron establecer el Reino, pero no cuidaron de implementar la Justicia del Reino. El resultado final de estas generaciones fue destrucción, porque tanto Reino de Dios como Justicia del Reino caminan juntos.

La Justicia del Reino es lo que le da validez a las obras de fe,

Hermanos míos, ¿qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle? 15Y si el hermano o la hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día, 16Y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y hartaos; pero no les diereis las cosas que son necesarias para el cuerpo: ¿qué aprovechará? 17Así también la fe, si no tuviere obras, es muerta en sí misma. Santiago 2:14-17

Hermanos, no murmuréis los unos de los otros. El que murmura del hermano, y juzga a su hermano, este tal murmura de la ley, y juzga a la ley; pero si tú juzgas a la ley, no eres guardador de la ley, sino juez. 12Uno es el dador de la ley, que puede salvar y perder: ¿quién eres tú que juzgas a otro? Santiago 4:11,12

La ley Mosaica enfatiza repetidas veces que la ausencia de la Justicia permite que se establezca en su lugar el reino de las tinieblas. Así por ejemplo vemos que aun en el reinado de David, varón conforme al corazón de Dios, hubo hambre por tres años consecutivos, y todo por causa de un acto de injusticia de Saúl, su antecesor, contra los gabaonitas.[1]

El Reino de los cielos se construye sobre la base de la Justicia. En Dios no hay injusticias, como bien lo señaló el apóstol Pablo en su epístola a los Romanos:

¿Pues qué diremos? ¿Qué hay injusticia en Dios? En ninguna manera.       Romanos 9:14

El tema de la Justicia del Reino es el tema central, y principal columna de la ley mosaica.

La Justicia, la Justicia seguirás, porque vivas y heredes la tierra que Jehová tu Dios te da. Deuteronomio 16:20

Una vida que persigue la Justicia es agradable al señor,

Sino que de cualquiera nación que le teme y obra Justicia, se agrada.          Hechos 10:35

La base de la fe es precisamente la Justicia,

Porque en él la Justicia de Dios se descubre de fe en fe; como está escrito: Mas el justo vivirá por la fe. Romanos 1:17

Se recalca en repetidas ocasiones que el peso falso, es decir, el fraude, es un acto abominable ante los ojos del Señor.

EL peso falso abominación es a Jehová: Mas la pesa cabal le agrada. Proverbios 11:1

Por esa razón se prohibió rotundamente tener pesa grande y pesa chica, es decir, medidas fraudulentas.

No tendrás en tu bolsa pesa grande y pesa chica. 14No tendrás en tu casa epha grande y epha pequeño. 15Pesas cumplidas y justas tendrás; epha cabal y justo tendrás: para que tus días sean prolongados sobre la tierra que Jehová tu Dios te da. Deuteronomio 25:13-15

En su intervención, Josué, sucesor de Moisés, estableció el valor de la integridad y la Justicia como la clave para asegurar que Dios estaría siempre a favor del pueblo,

Ahora pues, temed a Jehová, y servidle con integridad y en verdad; y quitad de en medio los dioses a los cuales sirvieron vuestros padres de esotra parte del río, y en Egipto; y servid a Jehová. Josué 24:14

Integridad y verdad significa, no hacer acepción ni dejarse persuadir por las emociones. La Justicia es hacer con otros como Dios lo haría con ellos.

Si encontrares el buey de tu enemigo o su asno extraviado, vuelve a llevárselo. Si vieres el asno del que te aborrece caído debajo de su carga, ¿le dejarás entonces desamparado? Sin falta ayudarás con él a levantarlo. Éxodo 23:4,5

En el Nuevo Testamento esta es la enseñanza y proclama de Jesús. El concepto de perfección se mide a través de los actos de Justicia.

Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. 44Mas yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; 45Para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos: que hace que su sol salga sobre malos y buenos, y llueve sobre justos e injustos. 46Porque si amareis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? 47Y si abrazareis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los Gentiles? 48Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto. Mateo 5:43-48

La fuente de la Justicia es las Escrituras,

Toda Escritura es inspirada divinamente y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instituir en Justicia, 17Para que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente instruido para toda buena obra. 2da. Timoteo 3:16,17

Satanás promueve la injusticia, necesita quitar o invalidar la Justicia para poder operar; por eso, todo acto de injusticia le otorga derecho legal a Satanás, y activa la tentación con la cual envuelve al hombre de fe, para desarticularlo.

Una verdadera lucha espiritual, pero requiere conocimiento de los principios de Justicia contenida en las Escrituras. No se puede vencer si antes no se ha establecido Justicia.

Muchas crisis, personales o regionales, son producto de derechos legales entregados a Satanas por causa de injusticias cometidas.

 

Pastor Montoya

Twitter: @pastormontoya

Tel. (407) 764-2699

www.ministerioscristorey.com

pmontoya@ministerioscristorey.com

[1] II Samuel 21:1

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s