Cada ciclo de 7 años terminaba con un año Shemitah. El año Shemitah es un año de remisión de deuda, de allí su nombre: Shemitah (שְׁמִטָּֽה remisión).

Los textos de Levíticos y Deuteronomio destacan varios énfasis de la función de los años Shemitah, el principal de ellos es el dar reposo a la tierra. De hecho, el nombre bajo el que se presenta al lector es sábado de holganza, sábado a Jehová (Shabatot Shabat שַׁבַּ֤ת  שַׁבָּתֹון֙).[1] El propósito principal es dejar que la tierra descanse de la producción de los cultivos, durante ese año no se sembraba absolutamente nada.[2]

Era el año también, en el que se permitía que una persona que hubiese cedido, hipotecado o perdido su propiedad, la pudiera recuperar pagando por ella una cantidad prorrateada según el número de años que faltaba para la llegada del año del jubileo.

Los años Shemitah destacan e instruyen sobre el valor de la tierra, y de la responsabilidad que un hijo de Israel tiene de cuidar de su heredad. En todas estas instrucciones se enfatiza que la tierra es de Jehová,[3] dada en heredad a los hijos de Israel.

Se considera, también, el año Shemitah como el año del perdón de deudas. Cuando por alguna razón una persona con necesidad (menesteroso) pidiere prestado algún dinero, y no lo hubiese devuelto en los años anteriores al año Shemitah, al final de ese año séptimo la deuda quedará cancelada sin detrimento de la dignidad de la persona.[4]

Similar instrucción aplica con respecto a aquellos que hubiesen entrado en una relación de trabajo del tipo de servidumbre (esclavitud). La ordenanza de Shemitah instruía al pueblo de que al final del séptimo año la relación de servidumbre se cancelaba, y la persona quedaba libre de su condición de esclavitud.[5]

El énfasis de Shemitah aplicado a las personas endeudadas, es para controlar el nivel de empobrecimiento de la población, en el texto de Deuteronomio se lee: Para que así no haya en ti mendigo.[6]

Todas estas ordenanzas tienen un énfasis espiritual, no religioso. El propósito de su promulgación es para empoderar al pueblo de la autoridad espiritual necesaria para transformar cualquier situación que pretenda su destrucción. El texto de Levítico contiene una advertencia acerca del riesgo que trae el no cuidar del cumplimento de esta ordenanza:

31Y pondré vuestras ciudades en desierto, y asolaré vuestros santuarios, y no oleré la fragancia de vuestro suave perfume. 32Yo asolaré también la tierra, y se pasmarán de ella vuestros enemigos que en ella moran: 33Y a vosotros os esparciré por las gentes, y desenvainaré espada en pos de vosotros: y vuestra tierra estará asolada, y yermas vuestras ciudades. 34Entonces la tierra holgará sus sábados todos los días que estuviere asolada, y vosotros en la tierra de vuestros enemigos: la tierra descansará entonces y gozará sus sábados. 35Todo el tiempo que estará asolada, holgará lo que no holgó en vuestros sábados mientras habitabais en ella. Levítico 26:31-35

Los sábados a los que se hace mención en el verso 34 son los años Shemitah, porque por definición, son los sábados de holganza de la tierra (הָאָ֜רֶץ אֶת־שַׁבְּתֹתֶ֗יהָ ha aretz et shabet’teiha), tal y como se lee en el libro de Levítico.

[1] Levítico 25:4

[2] Levítico 25:3,4

[3] Levítico 25:23

[4] Deuteronomio 15:2

[5] Deuteronomio 15:12

[6] Deuteronomio 15:4

pastor Montoya

Twitter: @pastormontoya

e-mail: ministerios.cristorey@gmail.com

2 comentarios en “2017 Año de Reposo (Año Shemitah). Audio

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s