Y él les dijo: Un hombre enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la cojamos? 29 Y él dijo: No; porque cogiendo la cizaña, no arranquéis también con ella el trigo. 30 Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Coged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; mas recoged el trigo en mi alfolí. Mateo 13:28-30

La razón del porqué no se les permitió a los labradores intentar arrancar la cizaña, según la parábola, fue precisamente porque en sus etapas de crecimiento la cizaña y el trigo tiene tanto parecimiento entre sí, que el ojo poco adiestrado puede confundir la una por la otra.

El propósito de esta parábola es evidente: mostrar que hay personas que pueden aparentar ser una cosa —creyentes— cuando en realidad son las personas más agnósticas que uno podría imaginar.

En algunos círculos eclesiásticos, sin embargo, identifican a la cizaña como gente atea, incrédula, e inclusive a enemigos del reino. Cuando leemos detenidamente la parábola y la comparamos con otras que presentan similar contenido, nos damos cuenta que la cizaña no es otra cosa más que creyentes que han aprendido un Evangelio de imitación, un Evangelio social, de expresión, pero carentes de convicción.

Lo primero que debemos observar en la parábola es que ambas, el trigo y la cizaña están plantadas en el mismo campo, la una junta a la otra, nutriéndose ambas del mismo terreno. Este mismo detalle se observa en la parábola del sembrador:[1] la misma semilla, el mismo terreno, pero tanto la semilla caída junto al camino, la caída entre pedregales y la entre espinos, todas se malograron. En ambos casos el planteamiento está dirigido a mostrar, que el problema de aquellos que no pueden seguir a Jesús es porque no aceptan la Palabra con la suficiente convicción como para ser capaces de renunciar al espíritu del mundo.

La cizaña son los hijos del malo —explicó Jesús,[2] y éstos no necesariamente gente impía, inconversos, gente depravada, inmoral y perversa. Si comparamos la expresión con otra similar aparecida en el sermón del monte: —obradores de maldad,[3] nos daremos cuenta que Jesús está identificando gente del reino, gente nacida de nuevo, pero que abortaron su proceso de desarrollo por causa de haber permitido como Evangelio doctrina inofensiva que no alimentó sus vidas espirituales.

No se trata de gente que incurrió en pecado, que es hasta estos momentos la única razón que tenemos como aceptada, de alejamiento de Dios.

Se trata de gente que no se dio cuenta del alimento que escogió para alimentarse. Gente que escogió inadecuadamente los pastores que los pastorearon. Gente que aceptó un Evangelio social, cultural, religioso, que no trascendió espiritualmente para desarrollar en ellos una fe para escuchar y seguir la voz de Dios.

¿Cómo conocer e identificar aquello que conduce a convertirnos en cizaña? ¿Cómo puedo cuidar mi desarrollo espiritual?

—No todo el que me dice, Señor, Señor… explicó Jesús. Aquí está la clave para identificar a quién escuchar, y de quien recibir el alimento adecuado: ¿Qué es lo que dice? Escuche detenidamente lo que las personas hablan.

El Evangelio actual está lleno de tantas frases bonitas, expresiones “slogans” que solo tienen el propósito de motivar el ánimo de las personas, palabras llenas de positivismo pero carentes de verdad, del peso de Gloria que posee una palabra de convicción de aquel que vive la Palabra.

Las vemos todos los días en las páginas sociales que frecuentamos, y se citan tanto que comenzamos a hacerlas circular, y les damos “like”, pero son solo palabras motivadoras.

Cuántos no hemos visto —o, escuchado— expresiones, tales como:

lo mejor está por venir; o

Dios quiere usar lo poco que tienes para bendecir a muchos.

En forma similar:

el mejor guerrero no es el que triunfa siempre, sino el que vuelve sin miedo a la batalla.

Expresiones todas ellas ingenuas, inocuas, pero lamentablemente no nos hemos percatado que este es el Evangelio que estamos predicando y distribuyendo, y el mucho daño que nos está haciendo.

Nos estamos llenando de positivismo, de evangelio “slogan” que no profundiza en nosotros convicción, y no nos permite escuchar la voz de Dios. Triste es ver gente de Dios que endosa técnicas de programación mental, disque que para vivir mejor, llevando a otros incautos a practicarlo porque quien lo recomendó es una persona confiable, un pastor, que lo ve como recurso paralelo del Evangelio del reino.

La predicación de la Palabra de la cruz no es palabra motivacional, es potencia de Dios para salud a todo aquel que cree.[4] La razón de por qué muchos creyentes no podemos mantenernos ante la prueba, ante la tentación; peor aún, creyentes que no sabemos qué hacer, cuándo hacerlo, en torno a la Voluntad de Dios. Todo como resultado del Evangelio motivacional, positivista, al que nos hemos acostumbrado, el que muchos predicadores modernos han identificado como el Evangelio de vanguardia.

Las instrucciones que encontramos en las Escrituras son claras y precisas: exhortarnos a mantener y crecer en la fe. Este era el protocolo de la iglesia, lo observamos claramente en los siguientes textos:

Y con otras muchas palabras testificaba y exhortaba, diciendo: Sed salvos de esta perversa generación. Hechos 2:40

 

El cual, como llegó, y vio la gracia de Dios, regocijóse; y exhortó a todos a que permaneciesen en el propósito del corazón en el Señor. Hechos 11:23

 

Confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y que es menester que por muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios. Hechos 14:22

El testimonio de varios predicadores de la época que quedaron plasmados en sus escritos muestra el énfasis de la iglesia de mantenerse en lo que habían aprendido, y recurrir a sus enseñanzas y repetirlas:

¿Qué hay pues, hermanos? Cuando os juntáis, cada uno de vosotros tiene salmo, tiene doctrina, tiene lengua, tiene revelación, tiene interpretación: hágase todo para edificación. 1ra. Corintios 14:26

 

Hablando entre vosotros con salmos, y con himnos, y canciones espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones; Efesios 5:19

 

La palabra de Cristo habite en vosotros en abundancia en toda sabiduría, enseñándoos y exhortándoos los unos a los otros con salmos e himnos y canciones espirituales, con gracia cantando en vuestros corazones al Señor. Colosenses 3:16

 

¿Está alguno entre vosotros afligido? haga oración. ¿Está alguno alegre? cante salmos. Santiago 5:13

Si las Escrituras nos establecen el protocolo de operación, y nos presenta ejemplos inclusive de cómo se edificó la fortaleza de la iglesia del Señor, su cuerpo, ¿Por qué los creyentes de la época moderna tenemos que recurrir al positivismo, y construir un Evangelio de slogans?

Algo está sucediendo con el mensaje que estamos transmitiendo, y no nos estamos percatando. Las tinieblas han sembrado cizaña en el campo, y la tendencia de los que hemos hecho confesión de fe es querer parecernos más a la cizaña que al trigo.

El Espíritu está dando testimonio, y alertándonos, para que corrijamos el camino caminado y volvamos a restaurar el ministerio de la Palabra, la Palabra de autoridad para someter y sojuzgar todo aquello que se ha levantado contra el conocimiento de lo Alto.

Que el Dios del Señor nuestro Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación para su conocimiento; Alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál sea la esperanza de su vocación, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, Y cuál aquella supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, por la operación de la potencia de su fortaleza, La cual obró en Cristo, resucitándole de los muertos, y colocándole a su diestra en los cielos, Sobre todo principado, y potestad, y potencia, y señorío, y todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, mas aun en el venidero:

 

Pastor Pedro Montoya

Tel Cel. (407) 764-2699

Twitter: @pastormontoya

http://www.ministerioscristorey.com

[1] Mateo 13:1-13

[2] Idem. Vrs.38

[3] Idem. 7:23

[4] Romanos 1:16

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