Hemos estado tan acostumbrados a escuchar —y recitar— que Judas traicionó a Jesús, pero como que nunca nos hemos puesto a pensar cómo fue que Judas se coló entre los doce apóstoles. ¿Acaso el quality control de Jesús falló a la hora de la selección? ¿Acaso Jesús no sabía de antemano quién era el que le traicionaría?

Si revisamos minuciosamente los relatos de los evangelios descubriremos que Jesús admitió, hablando de los apóstoles, que ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición; para que la Escritura se cumpliese, lo cual demuestra que siempre supo que Judas le habría de traicionar. En los relatos de Hechos de los Apóstoles descubrimos de la existencia de profecías que lo advertían. Pedro citando los escritos de los salmos admite que Judas era contado entre nosotros, y cita: Sea hecha desierta su habitación y no haya quien more en ella; (salmo 69:25), y: Tome otro su oficio. (Salmo 109:8).

Así es de que, nunca fue un dato ignorando por Jesús de que Judas sería la persona que lo traicionaría. ¿Por qué entonces lo escogió? Hay dos razones de por qué está forma de operar de Jesús.

La primera razón es para confirmar su naturaleza divina. Judas fue escogido a sabiendas que ERA el traidor, no que con el tiempo se convertiría en traidor, era traidor y fue permitido a pesar de ello, para manifestar que Dios no hace acepción de personas. Aunque paradójico, absurdo, ridículo y fuera de toda comprensión lógica humana, no escogerlo le otorgaba a Satanás el argumento legal de objetar la veracidad y legalidad de la obra restauradora de la Cruz del calvario.

En segundo lugar, para manifestar a la humanidad la Gracia de Dios. Por los conceptos democráticos de justicia que sustentamos, donde una persona bajo juicio es inocente hasta que se pruebe lo contrario, nos es complicado entender la Gracia de Dios. Según las Escrituras TODOS los hombres son culpables, por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios; (Romanos: 3. 23). Según la lógica humana, el hombre es inocente pero existe la posibilidad de que se degenere; según la doctrina del Evangelio del Reino, el hombre es culpable pero existe la posibilidad de que se restaurare… esto es Gracia.

Así que, la segunda razón de porqué Judas fue admitido dentro del bando apostólico, fue para manifestar la Gracia de Dios, para extenderle el beneficio de la restauración. Dios no esperaba que Judas se hundiera más, sino que se restaurara mientras compartía a su lado, y le dio el beneficio de incorporarlo en su bando más cercano.

Mi querido amigo, en Dios no hay caída, ni deterioro, ni desgracia, ni peor aún, maldición por causa de haberle fallado. En Dios hay perdón, restauración, restitución, bendición y realización.

Si tenemos la oportunidad de disfrutar de su Gracia, por qué hemos de escoger la perdición. Comparto estas palabras contigo para hacerte reflexionar. Escoge por la Gracia de Dios, y vive por ella.

Pastor Montoya
http://www.ministerioscristorey.com
@pastormontoya
787-478-2577

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