Una era empieza en Oriente Próximo… De esta manera comenzaba Marc Bassets su artículo sobre el anuncio histórico de la firma de un pacto nuclear promovido por Estados Unidos de América. Apuntaba, que finalmente, Irán y seis potencias internacionales lograron este martes en Viena un acuerdo que limita el programa nuclear iraní a cambio de un levantamiento de las sanciones. Además de poner fin a 35 años de enfrentamiento entre Washington y Teherán, el acuerdo puede reconfigurar los equilibrios geopolíticos en una región sacudida por la violencia extremista.

He seguido muy de cerca los eventos que en el medio oriente se han suscitado, no solo porque quiero ver en tales eventos, señales del retorno de Jesús a la tierra, por mi ejercicio pastoral, sino también, porque las situaciones que por aquellas tierras están aconteciendo no son situaciones aisladas, que solo a ellos les repercute, son situaciones que establecen precedente de lo que dentro de muy poco tiempo comenzará a desarrollarse en América continental.

Recientemente tuve la oportunidad de escribir acerca del valor de la profecía de Balaam,[1] y escribía acerca de la relación que existe entre los eventos recientes en cuanto al surgimiento del califato ISIS y los datos presentados en la profecía de Balaam.[2] Entiendo que la profecía de Balaam describe sobre eventos no necesariamente cercanos al presente de Balaam, sino a eventos que aún no han acontecido, pero que están próximos a suceder.

Hoy, al enterarme de esta noticia y de la medida de Obama de aun estar dispuesto a usar su poder de veto para hacer que la iniciativa de la Casa Blanca sea aceptada por el Congreso de los Estados Unidos, veo con más urgencia la necesidad de volver a discutir sobre una de las profecías más antiguas dadas por un personaje que en su momento quiso maldecir a Israel.

Balaam era un profeta, caído según él mismo se autodefine, pero con ojos abiertos que podía ver más allá de lo que un simple análisis de la situación le permitía. Contratado originalmente por Balac para maldecir a Israel, para hacerlo débil ante sus enemigos, terminó declarando las bendiciones más sorprendentes describiendo con ellas un futuro próspero y de poderío militar para Israel. Balaam destaca no solo por haber cambiado su postura, y al final haber bendecido a Israel. Balaam es importante porque vio una serie de visiones sobre eventos futuros de la región en la que estaban envueltos otras naciones, algunas de ellas que no pertenecían al área. En sus visiones se menciona los pueblos de Moab, Edom, Seir, Assur, Cittim; y se hace mención a unas razas particulares: Los hijos de Seth, los Cineos y a Eber.

En su profecía, Balaam describía alianzas de naciones que pelearían contra Israel. ..Y aplastará los linderos de Moab…  (פַּאֲתֵי מוֹאָב), pero que al final serian aplastadas y desarticuladas. Esas alianzas las podemos ver reflejadas en las distintas guerras árabe-israelíes que se sucedieron inmediatamente luego del establecimiento del estado de Israel, en el 1948. La guerra de los Seis Días —conocida como Guerra de Junio de 1967 en la historiografía árabe— fue un conflicto bélico que enfrentó a Israel con una coalición árabe formada por la República Árabe Unida —denominación oficial de Egipto por entonces— Jordania, Irak y Siria entre el 5 y el 10 de junio de 1967. El 6 de octubre de 1973, día del Yom Kippur, fiesta judía, nuevamente un ejército aliado ataca a Israel. Los ejércitos de Egipto, Siria y Libia aliadas bajo el nombre de Federación de Repúblicas Árabes, buscaron desde diferentes flancos atacar sorpresivamente a Israel. La fecha había sido escogida con cuidado desde el punto de vista táctico, ya que la mayoría de la población civil israelí estaba ayunando y se encontraría en las sinagogas, las defensas estarían descuidadas y muchos soldados estarían de vacaciones (sin embargo, los permisos del Yom Kippur habían sido cancelados por el jefe del estado mayor Israelí David Eleazar).

Ninguna de las alianzas prosperó, tal y como Balaam lo vio en su visión. Él decía que Israel aplastaría los linderos de Moab, y así sucedió. Citó a Moab porque en esa ocasión era quien estaba buscando maldecir y derrotar a Israel, en realidad con ese nombre estaba viendo a ejércitos aliados que al igual que Moab en esa oportunidad, vendrían en oculto para derrotar a Israel. La confirmación histórica de lo que Balaam vio en su visión confirma el valor de la misma.

Balam predijo también el surgimiento del califato ISIS: ..destruirá a todos los hijos de Seth.. (וְקַרְקַר כָּל־בְּנֵי־שֵׁת). Las traducciones que tenemos dicen que los hijos de Seth son destruidos. La palabra que aparece en el texto original, es קַרְקַר (kar.kar), que también significa excavar. El léxico Strong identifica en la palabra קַרְקַר (Karkor) el significado de “fundación”, y reconoce que fue el nombre del lugar al este del Jordán, en Galaad, donde Zebah y Zalmunna —amalecitas— fueron derrotados por Gedeón.[3]

Lo que Balaam vio en visión fue que eran “desenterrados” los hijos de Seth, no que los hijos de Seth eran destruidos. La traducción no es fiel y nos ha alejado de su verdadero significado. Balaam vio que resurgían de la tierra una generación similar a la población que habitaba la región de Mesopotamia, una población bélica: Y corrompióse la tierra delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia. Y miró Dios la tierra, y he aquí que estaba corrompida; porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra. Y dijo Dios a Noé: El fin de toda carne ha venido delante de mí; porque la tierra está llena de violencia a causa de ellos.[4]

Si comparamos el texto con lo que está sucediendo en aquella área nos daremos cuenta que toda la acción actual se está desarrollando en la misma región descrita en el relato del Génesis. El territorio del escenario de esta parte de la visión se desarrolla en la región de Mesopotamia, específicamente, a los países que actualmente son conocidos por Irak e Irán, y será de éstos que se levantará persecución contra Israel. Los siguientes textos dan testimonio de la gravedad de lo sucedido en los días de la civilización que ocupó aquella región.

  • Fieras ondas de la mar, que espuman sus mismas abominaciones; estrellas erráticas, a las cuales es reservada eternalmente la oscuridad de las tinieblas. 14 De los cuales también profetizó Enoc, séptimo desde Adam, diciendo: He aquí, el Señor es venido con sus santos millares, 15 A hacer juicio contra todos, y a convencer a todos los impíos de entre ellos tocante a todas sus obras de impiedad que han hecho impíamente, y a todas las cosas duras que los pecadores impíos han hablado contra él. Judas 1:13-15
  • 19 En el cual también fue y predicó a los espíritus encarcelados; 20 Los cuales en otro tiempo fueron desobedientes, cuando una vez esperaba la paciencia de Dios en los días de Noé, cuando se aparejaba el arca; en la cual pocas, es a saber, ocho personas fueron salvas por agua. 1ra. Pedro 3:19,20

La pertinencia de la noticia aparecida esta semana en cuanto al acuerdo nuclear de Viena y es la razón por la que escribo en esta oportunidad, es que según la profecía de Balaam esta acción liderada por la Casa Blanca nos dirige hacia una guerra sin precedentes en la región, en la que participará directamente Estados Unidos, pero que de la cual Estados Unidos saldrá como un perdedor, perdiendo no solo su hegemonía mundial, sino más, quedando su economía subordinada a otra de menor tamaño.

En su profecía, Balaam vio: Y vendrán navíos de la costa de Cittim, Y afligirán á Assur, afligirán también á Eber: Mas él también perecerá para siempre.[5] Los navíos de la costa de Cittim representan a los Estados Unidos de América, su poderío militar, su economía. Obama se ha distinguido por su interés de negociar diplomáticamente, y por esa característica pretende ser conocido en la historia, pero su política no es la política de los Estados Unidos. Se levantará otro gobernante que no verá en este acuerdo la forma para frenar la carrera nuclear de Irán (La antigua Assur), e intervendrá en la región provocando una guerra sin precedente. Eber representa a Israel, antigua aliada de Estados Unidos, pero que recibirá ataques directos de Estados Unidos. La profecía de Balaam termina: Mas él también perecerá para siempre. El liderazgo mundial de los Estados Unidos será trastocada y su hegemonía quedará subordinada al liderazgo de otro gobierno también descrito en las profecías de Balaam.

… Amalec, cabeza de gentes… (רֵאשִׁית גּוֹיִם עֲמָלֵק). Balaam describe el surgimiento de una nación que se convertirá en líder de una coalición de naciones, que juntas atacaran a Israel de una forma nunca antes vista. Es un principado grande que tendrá dominio sobre varias naciones, y las levantará en contra de los hijos de Israel. Representa una coalición de naciones dirigidos por un líder carismático.

Nos acercamos a tiempos de crisis mundial, de persecución, donde se hace necesario que tengamos un mapa de los tiempos, y de cómo podemos mantenernos sin que los eventos quebranten nuestras convicciones.

 

Tomado del libro Las Armas de Nuestra Milicia: https://www.createspace.com/4724822

[1] Publicado el febrero 18, 2015 de WordPress Blog de pastormontoya. https://www.createspace.com/4724822

[2] Libro de Números, capitulo 25

[3] Jueces 8:10

[4] Génesis 6:11-13

[5] Números 24:24

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