Los huesos secos no se unen por si mismos, es necesario que alguien reciba la comisión de llamarlos y ordenar que se reintegren a su posición en el cuerpo. El espíritu profético llama a ver lo que nadie mas puede ver: No sigas más diciendo que son huesos secos, míralos bien, son un ejército. Obedece al espíritu profético, hasta que no lo entiendas no podrás profetizar y ordenar que se junten.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s