‎¿Por qué el castigo de Dios para Uzza fue ‎la muerte?‎

6Y cuando llegaron a la era de Nachôn, Uzza extendió la mano al arca de Dios, y túvola; porque los bueyes daban sacudidas. 7Y el furor de Jehová se encendió contra Uzza, e hiriólo allí Dios por aquella temeridad, y cayó allí muerto junto al arca de Dios. II Samuel 6:6,7

 

¿Por qué fue castigado por Dios con la muerte, Uzza, si lo que él pretendía era que el arca no cayera a tierra y sufriera daño?

Estamos ante un típico caso que bien podría ser catalogado como un acto injusto de Dios, que castiga drásticamente sin dar una explicación razonable.

Es un caso que impacta por la forma de cómo Dios juzgó la acción de Uzza. Muchos no podemos ver en qué consistió la temeridad de Uzza, y casos como éste sacan a la luz el resentimiento que muchos llevan dentro de sí por no ver a un Dios Todopoderoso y misericordioso interviniendo a favor de sus propias situaciones de desgracia.

Sin embargo, como lo veremos en el desarrollo del tema, Dios es un Dios justo y todas sus acciones y ejecutorias tienen el propósito de establecer Su Justicia sobre la tierra y sobre todos aquellos que le invocan.

El caso nos sirve para establecer sobre la forma de operar de Dios y sobre cómo medir las circunstancias de capacitación por las cuales Él nos llama a su obra. Sabemos por la lectura del relato de la tentación de Adam y Eva que uno de los puntos más vulnerables en el hombre es su capacidad de discernir, incluso leemos en una enseñanza de Jesús que la operación de iniquidad de los últimos tiempos estará dirigida a tratar de engañar aun a los escogidos.[1] Así que, este caso aunque impactante, y quizá absurdo, nos capacita para desarrollar una visión correcta y adecuada para ver Su obra y actuar según protocolo divino y no tan solo a reaccionar ante las circunstancias.

Se han dado múltiples respuestas a esta pregunta, la mayoría de ellas más bien de carácter interpretativo, respondiendo en su mayoría a una filosofía o mentalidad cristiana, más que a una respuesta a tono con la Justicia del Reino de Dios.

Uzza fue castigado severamente por Dios porque detuvo la obra de Dios. Dios había dispuesto destruirla haciéndola caer por tierra. No se trataba de un accidente, era Dios mismo haciendo tambalear el carro que transportaba el arca para hacerla caer por tierra. ¿Con que propósito? ¿Por qué habría El de destruir una obra santa?

Pensemos en el impacto que esto habría provocado en David y en los israelitas su destrucción, y en esos términos. El arca que hizo que el dios de los filisteos cayera, y se rompiera. El arca que provocó tantos males y enfermedades entre los habitantes de Asdod, Gath, Ecrón, ciudades filisteas que la tuvieron en su suelo, y aun entre los habitantes de Beth-semes tan solo por haber mirado el arca de Jehová, de momento rota porque se cayó del carro que la conducía. ¿Para quién sería la lección?

Una sola respuesta hay a todas estas preguntas. A diferencia de los israelitas, los filisteos vieron en el arca no un símbolo de la presencia de Dios sino al Dios mismo que había dado su diseño, así se lee en el relato:

7Y viendo esto los de Asdod, dijeron: No quede con nosotros el arca del Dios de Israel, porque su mano es dura sobre nosotros, y sobre nuestro dios Dagón.  I Samuel 5:7

Uzza, en cambio, y todo el pueblo, vio en el arca un “símbolo” de la presencia de Dios, pero no pudo ver a Dios, y esto debido a que en el ánimo del pueblo se había plantado una actitud idolatra.

Dios mismo había entregado el diseño del arca, leemos en las memorias de Moisés las instrucciones que Dios le entregó:

10 Harán también un arca de madera de Sittim, cuya longitud será de dos codos y medio, y su anchura de codo y medio, y su altura de codo y medio. 11 Y la cubrirás de oro puro; por dentro y por fuera la cubrirás; y harás sobre ella una cornisa de oro alrededor. 12 Y para ella harás de fundición cuatro anillos de oro, que pondrás a sus cuatro esquinas; dos anillos al un lado de ella, y dos anillos al otro lado. 13 Y harás unas varas de madera de Sittim, las cuales cubrirás de oro. 14 Y meterás las varas por los anillos a los lados del arca, para llevar el arca con ellas. 15 Las varas se estarán en los anillos del arca: no se quitarán de ella. 16 Y pondrás en el arca el testimonio que yo te daré. 17 Y harás una cubierta de oro fino, cuya longitud será de dos codos y medio, y su anchura de codo y medio. 18 Harás también dos querubines de oro, labrados a martillo los harás, en los dos cabos de la cubierta. 19 Harás, pues, un querubín al extremo de un lado, y un querubín al otro extremo del lado opuesto: de la calidad de la cubierta harás los querubines en sus dos extremidades. 20 Y los querubines extenderán por encima las alas, cubriendo con sus alas la cubierta: sus caras la una enfrente de la otra, mirando a la cubierta las caras de los querubines. 21 Y pondrás la cubierta encima del arca, y en el arca pondrás el testimonio que yo te daré. Éxodo 25:10-21

Su presencia tenía una función específica, al principio para Moisés,

22 Y de allí me declararé a ti, y hablaré contigo de sobre la cubierta, de entre los dos querubines que están sobre el arca del testimonio, todo lo que yo te mandaré para los hijos de Israel. Éxodo 25:22

 

Y cuando entraba Moisés en el tabernáculo del testimonio, para hablar con Él, oía la Voz que le hablaba de encima de la cubierta que estaba sobre el arca del testimonio, de entre los dos querubines: y hablaba con él. Números 7:89

Y luego para cada uno de los Gran Sacerdotes en turno que le sucedieran:

2 Y Jehová dijo a Moisés: Di a Aarón tu hermano, que no en todo tiempo entre en el santuario del velo adentro, delante de la cubierta que está sobre el arca, para que no muera: porque yo apareceré en la nube sobre la cubierta. Levítico 16:2

 

32 Y hará la reconciliación el sacerdote que fuere ungido, y cuya mano hubiere sido llena para ser sacerdote en lugar de su padre; y se vestirá las vestimentas de lino, las vestiduras sagradas: 33 Y expiará el santuario santo, y el tabernáculo del testimonio; expiará también el altar, y a los sacerdotes, y a todo el pueblo de la congregación. 34 Y esto tendréis por estatuto perpetuo, para expiar a los hijos de Israel de todos sus pecados una vez en el año. Y Moisés lo hizo como Jehová le mandó. Levítico 16:32-34

La transportación del arca también tenía una logística, tal y como lo refiere las instrucciones que Dios le entregó a Moisés:

5 Cuando se hubiere de mudar el campo, vendrán Aarón y sus hijos, y desarmarán el velo de la tienda, y cubrirán con él el arca del testimonio: 6 Y pondrán sobre ella la cubierta de pieles de tejones, y extenderán encima el paño todo de cárdeno, y le pondrán sus varas. Números 4:5,6

Nadie aparte del Gran sacerdote y los Coathitas vio jamás el arca, estaba cubierto por tres velos de diferente material. El primero, el velo que separaba el lugar Santísimo (hakodasim) del lugar Santo (hakodesh), luego una segunda cubierta de pieles de tejones, y finalmente, una tercera cubierta de paño de cárdeno.

Esta forma de proceder dispuesta por Dios mismo tenía el propósito de que nadie identificara el arca como un símbolo de la presencia de Dios.

Sin embargo, como ha sucedido ya muchas veces en la historia humana, por la tendencia pecaminosa del hombre adámico, toda manifestación de Dios es codificada y representada en símbolos e iconos idolátricos, tal y como se relata en el caso de la serpiente de metal construida por Moisés como antídoto a la mordedura de las serpientes ardientes, que fue convertida en un símbolo idolátrico, y adorada como una deidad de poder:

Y Moisés hizo una serpiente de metal, y púsola sobre la bandera, y fué, que cuando alguna serpiente mordía a alguno, miraba a la serpiente de metal, y vivía. Números 21:9

 

El quitó los altos, y quebró las imágenes, y taló los bosques, e hizo pedazos la serpiente de bronce que había hecho Moisés, porque hasta entonces le quemaban perfumes los hijos de Israel; y llamóle por nombre Nehustán. II Reyes 18:4

Sucedió lo mismo también con el arca: fue convertida en un símbolo de poder, de fuerza, de bendición, de Gloria, de salvación. Despojaron a Dios de su capacidad creadora, y lo rebajaron al mismo nivel de los dioses paganos adorados por las naciones vecinas:

Y vuelto que hubo el pueblo al campamento, los ancianos de Israel dijeron: ¿Por qué nos ha herido hoy Jehová delante de los Filisteos? Traigamos a nosotros de Silo el arca del pacto de Jehová, para que viniendo entre nosotros nos salve de la mano de nuestros enemigos. I Samuel 4:3

Dios permitió que los filisteos la capturaran para encarar a los sacerdotes, y al pueblo, de su tendencia idolátrica:

11 Y el arca de Dios fué tomada, y muertos los dos hijos de Eli, Ophni y Phinees. 12 Y corriendo de la batalla un hombre de Benjamín, vino aquel día a Silo, rotos sus vestidos y tierra sobre su cabeza: 13 Y cuando llegó, he aquí Eli que estaba sentado en una silla atalayando junto al camino; porque su corazón estaba temblando por causa del arca de Dios. Llegado pues aquel hombre a la ciudad, y dadas las nuevas, toda la ciudad gritó…   

17 Y el mensajero respondió, y dijo: Israel huyó delante de los Filisteos, y también fué hecha gran mortandad en el pueblo;…

19 Y su nuera, la mujer de Phinees, que estaba preñada, cercana al parto, oyendo el rumor que el arca de Dios era tomada, y muertos su suegro y su marido, encorvóse y parió;…

 21 Y llamó al niño Ichâbod, diciendo: ¡Traspasada es la gloria de Israel! por el arca de Dios que fué tomada. I Samuel 4:11-22

¿Por qué Dios castigó tan fuerte a Uzza? Aquel día Dios había dispuesto hacer que el arca cayera por tierra y se destruyera para confrontar a un pueblo idolatra que había desplazado a Dios, adorando la obra más que al Creador.

Uzza fue castigado con la muerte porque detuvo la obra de Dios, aguantó lo que Dios había dispuesto hacer ese día, y permitió que esa actitud y actividad idolátrica echara raíz y se estableciera sobre la tierra de Israel.

Ese día Dios había dispuesto que el reino de David se consolidara como un reino libre de idolatría, como años atrás Balaam había profetizado de los hijos de Israel:

Porque en Jacob no hay agüero, Ni adivinación en Israel: Como ahora, será dicho de Jacob y de Israel: ¡Lo que ha hecho Dios! Números 23:23

No es blasfemo creer que Dios permitiera que el arca cayera a tierra ese día, y se destruyera. Había una enseñanza de por medio, y un establecimiento profético, pero Uzza impidió que la obra dispuesta por Dios se ejecutara. Su temeridad le significó la muerte.

El profeta Jeremías condenó en su tiempo la falsa concepción de los profetas que profetizaban que por la presencia del Templo creían que estaban exentos de mal sobre ellos, y estableció que Dios podría permitir que el Templo fuera destruido, tal y como aparece en el siguiente texto:

10 ¿…Vendréis y os pondréis delante de mí en esta casa sobre la cual es invocado mi nombre, y diréis: Librados somos: para hacer todas estas abominaciones? …

13 Ahora pues, por cuanto habéis vosotros hecho todas estas obras, dice Jehová, y bien que os hablé, madrugando para hablar, no oísteis, y os llamé, y no respondisteis; 14Haré también a esta casa sobre la cual es invocado mi nombre, en la que vosotros confiáis, y a este lugar que di a vosotros y a vuestros padres, como hice a Silo: 15Que os echaré de mi presencia como eché a todos vuestros hermanos, a toda la generación de Ephraim.             Jeremías 7:10-15

La exhortación del apóstol Pablo a la comunidad de Roma contenida en la epístola a los romanos confirma este acto divino. Pablo le escribió lo siguiente a la comunidad de fe de Roma:

El que aun a su propio Hijo no perdonó, antes le entregó por todos nosotros. Romanos 8:32

¿Qué pudiera ser más importante, Jesús o el arca? Si el Hijo fue entregado por amor de nosotros, cuánto más el arca para establecer enseñanza en David y en su casa.

La exhortación nos ayuda a entender que todo lo que Dios hace tiene un carácter salvífico y redentor, y establece enseñanza para nuestro crecimiento.

En Dios no hay injusticia. Él es un Dios Justo, como se establece en Job pese a que el relato nos presenta a un hombre justo sometido a la peor desgracia sin causa aparentemente justa:

Sí, por cierto, Dios no hará injusticia, Y el Omnipotente no pervertirá el derecho.         Job 34:12

Absurdo significó para Uzza la idea de que el arca cayera a tierra y se destruyera. Su espíritu había sido contaminado con la idolatría. Cuando Uzza corrió para que el arca no cayera a tierra, y la detuvo, era porque la estaba considerando como un símbolo de poder, y por ende, idolatrándola. En eso consistió su temeridad, y por eso fue castigado con la muerte.

Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría el infringir. Por cuanto tú desechaste la palabra de Jehová, él también te ha desechado para que no seas rey. I Samuel 15:23

La idolatría es el pecado que Dios más aborrece, por eso aparece proscrito tanto en la ley mosaica como en los primeros 10 preceptos que Dios le entregó en tablas de piedra a Moisés.

Todo lo anterior nos conduce a entender que lo juzgado como absurdo, y fuera de la Voluntad de Dios, no es sino el resultado de una visión carente de la revelación de los proyectos del Espíritu de Dios, y ajena a la cobertura de Su Señorío.

Lo anterior nos conduce también a la confrontación de nuestros actos ante la verdad de la Palabra. ¿Cuántos podríamos estar deteniendo la obra de Dios? deteniendo el arca porque según nuestro criterio es absurdo e ilógico que caiga y se destruya.

La experiencia se ha repetido muchas veces. Vemos un ejemplo en una acción del apóstol Pedro. Ante la noticia dada por Jesús de que le convenía ir a Jerusalem, y padecer mucho de los ancianos, y de los príncipes de los sacerdotes, y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día, Pedro buscó disuadir a Jesús, y le dijo: Señor, ten compasión de ti: en ninguna manera esto te acontezca.[2] El resultado fue que Pedro recibió a cambio la reprensión de Jesús: Quítate de delante de mí, Satanás; me eres escándalo; porque no entiendes lo que es de Dios sino lo que es de los hombres.[3]

Los absurdos no son otra cosa más que la obra de Dios evaluada desde la perspectiva humana, racional y vanidosa, medida según los valores de una sociedad materialista, agnóstica y atea, que no tiene a Dios en su noticia, que ve a Dios solo como un recurso de purgación moral.

Los absurdos son la forma más sublime de revelación, y son usados por Dios para confrontar al hombre y a la mujer cuando éstos han depositado su confianza y seguridad en elementos idolátricos, en experiencias teofánicas, y/o en interpretaciones bíblicas al margen de su señorío.

Por eso vemos absurdos en casos como los de Job, de sufrimientos sin razón; en casos como el de Oseas que es obligado a casarse con mujer adultera[4] pese a que la Ley lo prohibía; en casos como el de Ezequiel, que es obligado a dormir de formas especificas a la vista de todo el pueblo,[5] y de cocinar sus alimentos con estiércol animal en lugar de leña. Estos y otros casos similares tan solo porque Dios estaba estableciendo enseñanza con ellos, pero en todos estos casos ninguno pudo ver a Dios obrando a través de ellos sino que vieron a personas excéntricas y fanáticas que hablaban por sí mismos.

¿Cuántos podríamos estar deteniendo la obra de Dios tan solo porque a nuestro juicio y criterio, lo que vemos es más bien una conducta fanática, una interpretación errática de una persona que se esconde en su desvarío y en su propio beneficio personal? Podríamos ahora entender por qué muchas de nuestras congregaciones no prosperan, y muchos ministerios no reciben revelación de Dios.

Al igual que el caso de Michâl hija de Saúl que nunca tuvo hijos hasta el día de su muerte,[6] porque juzgó de vil la acción de David, y el de Uzza que murió por la temeridad  de extender la mano para detener el arca de Dios, muchos creyentes hoy en día se ven expuestos a un estancamiento espiritual tan solo porque no pueden ver a Dios obrando en la vida de otros, laicos y ministros, tan solo porque ante sus ojos lo que ellos hacen, o predican, es sencillamente un absurdo.

Por eso, antes de emitir un juicio que traiga maldición sobre nuestras vidas, preguntémosle a Dios si a través de lo que juzgamos como absurdo Él nos quiera revelar algo.

¡Que Dios nos ayude a ver como Él mira!

 

 

Pastor Pedro Montoya

Tel Cel. (407) 764-2699

Twitter: @pastormontoya

http://www.ministerioscristorey.com

[1] Mateo 24:24

[2] Mateo 16:22

[3] Ídem 16.23

[4] Oseas 3:1

[5] Ezequiel 4:4-6

[6] II Samuel 6:23

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‎¿Para qué entrar en guerra espiritual? ¿No ‎Jesús venció ya a Satanás?‎

ESTAS, pues, son las gentes que dejó Jehová para probar con ellas a Israel, a todos aquellos que no habían conocido todas las guerras de Canaán; 2 Para que al menos el linaje de los hijos de Israel conociese, para enseñarlos en la guerra, siquiera fuese a los que antes no la habían conocido. Jueces 3:1,2

 

La guerra espiritual ha sido por mucho tiempo tenida como una alternativa, solo disponible para quienes quieran incursionar en ella. Este concepto se debe en buena parte debido a que prevalece en el ambiente cristiano la idea de que Jesús en la cruz venció a Satanás, y lo más que el hombre debe hacer es “creer”, y se acabó.

Sin embargo, el apóstol Pablo, uno de los exponentes más representativo de la vida de fe en Jesús, asegura que tenemos lucha contra principados, contra potestades, contra señores del mundo, gobernadores de estas tinieblas, contra malicias espirituales en los aires, [1] y al hacerlo no se refería solo a las “tentaciones” que inclinarían al creyente hacia la actividad pecaminosa.

Se refería por el contrario, a una actividad constante y continua de guerra espiritual. Este concepto es parte de su evangelio y está presente casi en todos sus escritos.

Las epístolas dirigidas a las comunidades de fe de Macedonia experimentaron ampliamente su enseñanza al respecto. A los Tesalonicenses les escribe: Porque ya está obrando el misterio de iniquidad: solamente espera hasta que sea quitado de en medio el que ahora impide; Y entonces será manifestado aquel inicuo, al cual el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida; A aquel inicuo, cuyo advenimiento es según operación de Satanás, con grande potencia, y señales, y milagros mentirosos. [2]

En su primera epístola a los Corintios descubre que la idolatría está sustentada por una actividad demoniaca: Antes digo que lo que los Gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican, y no a Dios: y no querría que vosotros fueseis partícipes con los demonios.[3]

En su primera epístola a Timoteo le descubre a Timoteo que la actividad apostata está auspiciada por los demonios: EMPERO el Espíritu dice manifiestamente, que en los venideros tiempos alguno apostatarán de la fe escuchando a espíritus de error y a doctrinas de demonios.[4]

En su carta a los Tesalonicenses admite que Satanás lo embarazó y le impidió visitar nuevamente la comunidad de Tesalónica.[5] En su primera carta a los Corintios admite lo que significó para él su estadía en Éfeso: Si como hombre batallé en Éfeso contra las bestias.[6]

El escritor del libro de Hechos de los Apóstoles quien en un momento de su vida se convirtió en parte del equipo apostólico de Pablo, registra sus guerras, y presenta en forma bien descriptiva cómo se manifestaron visiblemente a través de las acciones humanas por impedir su labor apostólica. No se trataba de una oposición racional, humana, era una guerra espiritual donde su oponente era Satanás mismo y todo su Reino.

Vemos que en el caso del apóstol Pablo, su lucha contra principados significó verdaderamente una guerra espiritual, no solo se refirió a ello metafóricamente para referirse a la oposición que confrontó en su tarea evangelizadora durante sus viajes apostólicos.

La guerra espiritual no es una opción, una alternativa o una elección personal, es parte de la vida de fe, y necesaria para alcanzar aquellos propósitos para los cuales fuimos alcanzados de parte del Señor.

La pregunta que procede ahora contestar es, ¿Cómo el Señor enseña para la guerra en los tiempos modernos? La pregunta es de orden porque, es concebible que si fuera una guerra cuerpo a cuerpo, con espada, como en el caso antiguo cuando Josué conquistó la tierra de Canaán, el entrenamiento seria en el uso y manejo de la espada, del escudo, de las flechas, de las lanzas, etc. Pero, ¿Cómo entrenar en la actualidad para enfrentar las fuerzas de las tinieblas? ¿Cuál es la rutina?

El entrenamiento consiste en desarrollar y ejercer discernimiento espiritual para detectar dónde y cuándo están operando las fuerzas de las tinieblas. El escritor de la epístola a los Hebreos, señala: Mas la vianda firme es para los perfectos, para los que por la costumbre tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.[7] Los siguientes textos lo confirman:

Empero los sentidos de ellos se embotaron; porque hasta el día de hoy les queda el mismo velo no descubierto en la lección del antiguo testamento, el cual por Cristo es quitado. 2da. Corintios 3:14

 

Mas temo que como la serpiente engaño a Eva con su astucia, sean corrompidos así vuestros sentidos en alguna manera, de la simplicidad que es en Cristo. 2da. Corintios 11:3

El discernimiento es la capacidad de pesar los espíritus,[8] de medir las intenciones del corazón,[9] de determinar y descubrir la actividad satánica en acciones rutinarias,[10] y en advertir sobre los acuerdos de muerte satánicos trazados sobre regiones enteras.[11]

No se enfrenta a las fuerzas de las tinieblas siempre de la misma forma. Pablo describió las técnicas bajo la siguiente definición: Las armas de nuestra milicia (estrategia) no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas,[12] y en su definición nos está planteando el primer paso a seguir en materia de guerra espiritual: Identificar las fortalezas.

El termino griego que el apóstol utiliza para referirse a fortalezas, es: οχυρωματων, única vez usada en todos los escritos paulinos conocidos. La palabra se refiere a una estructura militar fortificada, por lo general ubicada en una colina.

Pablo utiliza el término en conexión con el verso siguiente: Destruyendo consejos (λογισμους), y toda altura (υψωμα) que se levanta contra la ciencia de Dios,[13] con lo que podemos entender que con el uso del término fortalezas, Pablo se está refiriendo a un argumento, una verdad falsa, sobre la cual se ha construido todo un gobierno de tinieblas. ¿Cómo podemos verificarlo?

Si esta definición del apóstol Pablo la conectamos con la enseñanza de Jesús en el sermón del monte acerca de que la vida que trasciende espiritualmente es aquella que construye sobre palabras o enseñanzas, cuando Él dijo: Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la peña;[14] habremos validado la definición del apóstol, en el sentido de que las fortalezas son argumentos de pensamiento estructurado sobre las que se ha fundamentado una verdad contraria al conocimiento de Dios, y en su difusión y practica se ha fortificado una autoridad espiritual del reino de las tinieblas.

Junto a lo anterior tenemos que decir que los argumentos pueden ser racionales y espirituales. Los argumentos racionales son expresiones verbales, tangibles, con tendencias a establecerse individual o colectivamente y con la característica de formar hábitos de formación. La mayoría de las costumbres cotidianas, comerciales publicitarias, slogans, y demás expresiones diarias tienen estas características.

Expresiones publicitarias como “la suerte te está buscando”,[15] para promocionar la venta de lotería, como ejemplo, establecen enseñanza diaria, cotidiana, y cuando la persona la cita y cree en su posibilidad, el reino de las tinieblas ejecuta sobre la persona un gobierno de tinieblas basado en “probabilidades”, y su vida se aleja de una vida de fe y de señorío en Jesús.

Los otros días vi también un anuncio de televisión promocionando una cerveza mexicana. El anuncio se da durante un juego de futbol (soccer), el árbitro de momento intenta sacar una tarjeta amarilla para marcar una infracción, y un águila que aparece posado sobre un barandal le indica que la tarjeta debe ser roja; el árbitro obedece y el público prorrumpe en celebración. El comercial propone un ambiente de “engaño” porque el árbitro decide no en función de su criterio como juez usando las reglas del juego, sino por la insinuación de un ave símbolo de la cerveza. La cerveza dirige el destino del juego, esa es la enseñanza, y lamentablemente el fundamento de vida de muchos que adoptaron ese lema.

Basten estos ejemplos para ilustrar que las fortalezas se construyen día a día, y se establecen en nuestros ambientes cotidianos con una facilidad sorprendente. Aun el creyente más ferviente puede caer en la fascinación de estas fortalezas, y minar su fe y señorío en Jesús. Resulta siendo como el apóstol Juan apuntó en su primera epístola, porque todo lo que hay en el mundo, la concupiscencia de la carne, y la concupiscencia de los ojos, y la soberbia de la vida, no es del Padre, mas es del mundo.[16]

Un poco más complicado es la identificación de argumentos espirituales. Requieren de un grado de discernimiento más ejercitado para poderlos identificar.

Ejemplo sencillo es el de Jacob, quien fundamentó y desarrolló su actividad de enriquecimiento en prácticas agoreras.[17] Las convirtió en su fortaleza y midió fuerzas con Laban, su suegro.[18] Adicionalmente, permitió que su familia ejerciera el culto a dioses extraños,[19] pese a que había hecho pacto con Jehová-Dios.[20]

Otro ejemplo es la aceptación de la insinuación de la serpiente acerca de comer del fruto del cual Dios había dicho ni le tocareis, según lo que la misma Eva refirió. Por la intervención de la serpiente su apreciación cambió a la de: Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría.[21]

Una fortaleza se constituye en el eje de acción de la persona, se nutre de ella, es la esencia de su existencia. Apelan al carácter de cada quien y se fundamentan sobre los hábitos y las costumbres comunitarias y personales.

Tienen el propósito de alejarnos de Dios y de sacarnos de su señorío.

Esta definición haya eco en la escena del pueblo de Israel que construye un becerro de fundición de oro. Escasamente varios días atrás, no más de cuarenta días, habían visto la manifestación del Dios que los había sacado de Egipto. El texto indica lo grandioso de la manifestación visible de Dios:

Y aconteció al tercer día cuando vino la mañana, que vinieron truenos y relámpagos, y espesa nube sobre el monte, y sonido de bocina muy fuerte; y estremecióse todo el pueblo que estaba en el real. 17 Y Moisés sacó del real al pueblo a recibir a Dios; y pusiéronse a lo bajo del monte. 18 Y todo el monte de Sinaí humeaba, porque Jehová había descendido sobre él en fuego: y el humo de él subía como el humo de un horno, y todo el monte se estremeció en gran manera. 19 Y el sonido de la bocina iba esforzándose en extremo: Moisés hablaba, y Dios le respondía en voz. Éxodo 19:16-19

Y sin embargo, en tan poco tiempo están volviendo a las mismas formas de adoración idolátrica egipcia. La razón: mantuvieron viva la fortaleza de Egipto. Por esa razón cuando en su momento Esteban llama a la atención de los líderes religiosos del pueblo sobre la doctrina de Jesús, les reprocha que la conducta del pueblo que aún mantienen viva fuera forjada en una fortaleza de idolatría y no de sumisión y reconocimiento de la soberanía de Jehová-Dios, y por eso no podían reconocer el señorío.

Y entonces hicieron un becerro, y ofrecieron sacrificio al ídolo, y en las obras de sus manos se holgaron. 42 Y Dios se apartó, y los entregó que sirviesen al ejército del cielo; como está escrito en el libro de los profetas: ¿Me ofrecisteis víctimas y sacrificios En el desierto por cuarenta años, casa de Israel? 43 Antes, trajisteis el tabernáculo de Moloch, Y la estrella de vuestro dios Remphan: Figuras que os hicisteis para adorarlas: hechos 7:41,42

Las fortalezas espirituales tienden a fortalecerse con los años, con las prácticas cíclicas, con la integración de objetos-símbolos alusivos al momento o a la práctica, y muy particularmente, con la implementación de comida y bebida durante su ejercicio. De esto último discutiremos en otra sección.

Siguiendo con la instrucción del apóstol en torno a la guerra espiritual, en otra sección de su misma epístola a los Corintios, encontramos la siguiente enseñanza: Antes habiéndonos en todas cosas como ministros de Dios, en mucha paciencia, en tribulaciones, en necesidades, en angustias; 5 En azotes, en cárceles, en alborotos, en trabajos, en vigilias, en ayunos; 6 En castidad, en ciencia, en longanimidad, en bondad, en Espíritu Santo, en amor no fingido; 7 En palabra de verdad, en potencia de Dios, en armas de justicia a diestro y a siniestro. [22]

Con esta instrucción se nos asigna el segundo paso en materia de guerra espiritual: el uso de armas de justicia.

Ya anteriormente se había identificado que las armas de nuestra milicia eran espirituales, y poderosas en Dios para destruir consejos. En esta ocasión el apóstol define que tales armas son precisamente armas de justicia. Se trata de la misma justicia a la cual en su presentación en el sermón del monte, Jesús exhortó a buscar primeramente el Reino de Dios y su justicia.[23] Así que las armas de justicia corresponden a la justicia del Reino de los cielos, no deben confundirse con las armas de la justicia humana.

Pablo presenta un tema nuevo, ni los judíos habían sido enseñados sobre el tema, pero de seguro que las comunidades de fe gentiles que el apóstol había visitado sí habían sido instruidos al respecto, pues de lo contrario qué sentido tendría que Pablo las mencionara en su epístola.

¿Cómo son las armas de justicia? ¿Cómo se usan? ¿Cómo identificarlas? De las recomendaciones que el apóstol le hace a Timoteo con respecto al desarrollo de su ministerio, se desprende que las armas de justicia son en su mayoría acciones, juicios, posturas doctrinales, encomiendas, cuidados, la aplicación y cuidado del contenido de revelación recibido. En su primera epístola lo resume en las siguientes palabras:

12Ninguno tenga en poco tu juventud; pero sé ejemplo de los fieles en palabra, en conversación, en caridad, en espíritu, en fe, en limpieza. 13 Entre tanto que voy, ocúpate en leer, en exhortar, en enseñar. 14 No descuides el don que está en ti, que te es dado por profecía con la imposición de las manos del presbiterio. 15 Medita estas cosas; ocúpate en ellas; para que tu aprovechamiento sea manifiesto a todos. 16 Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello; pues haciendo esto, a ti mismo salvarás y a los que te oyeren.      1ra. Timoteo 4:12-16

Las armas de justicia tienen el propósito de establecer un ambiente de salvación dentro de la comunidad. Observemos la expresión: a ti mismo salvarás y a los que te oyeren. Este es el fundamento de la proclamación del Evangelio y del establecimiento del Reino de los cielos.

Las armas de justicia no solo son actos de justicia aislados, independientes del establecimiento del Reino. El propósito de desarrollarlas es para establecer un ambiente de salvación.

Pablo hace referencia de ellas casi en todas sus epístolas, aunque no las menciona por nombre. Por ejemplo, en su epístola a los romanos escribe, y exhorta: Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber: que haciendo esto, ascuas de fuego amontonas sobre su cabeza.[24] El apóstol toma esta expresión del libro de Proverbios (25:2), con ella expresa la intención de Dios porque el hombre sea restaurado y sea libertado de toda deuda que lo ha puesto a merced de sus acreedores. Proverbios incluye como conclusión, Y Jehová te lo pagará, manifestando la provisión de Gracia y Misericordia.

Esta exhortación está a tono con otra instrucción del apóstol a Timoteo. Pablo le recomienda que deseche cuestiones necias y sin sabiduría, y que en su predicación del Evangelio del Reino que no sea litigioso, sino manso para con todos, que con mansedumbre corrija a los que se oponen: si quizá Dios les dé que se arrepientan para conocer la verdad, Y se zafen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él.[25]

En otra de sus epístolas encontramos a manera de conclusión la forma de cómo utilizar estas armas de justicia: No seas vencido de lo malo; mas vence con el bien el mal.[26]

El propósito de las armas de justicia es establecer el Reino y libertar a los oprimidos por el diablo, tal como el escritor del libro de Hechos lo refiere:

Cuanto a Jesús de Nazaret; cómo le ungió Dios de Espíritu Santo y de potencia; el cual anduvo haciendo bienes, y sanando a todos los oprimidos del diablo; porque Dios era con él. Hechos 10:38

Las armas de justicia surgen del espíritu de la Ley, de la interpretación correcta y del entendimiento de la intención de Dios de entregarle estos estatutos. Moisés en la conclusión de su ministerio, al cabo de cuarenta años de peregrinación por el desierto, y habiéndoles entregado la Ley en su totalidad, les destaca que la Ley son su sabiduría:

Guardadlos, pues, y ponedlos por obra: porque esta es vuestra sabiduría y vuestra inteligencia en ojos de los pueblos, los cuales oirán todos estos estatutos, y dirán: Ciertamente pueblo sabio y entendido, gente grande es ésta. Deuteronomio 4:6

Otros escritores también reconocieron el valor espiritual de la Ley Mosaica. Santiago, por ejemplo, escribió en su epístola:

Mas el que hubiere mirado atentamente en la perfecta ley, que es la de la libertad, y perseverado en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, este tal será bienaventurado en su hecho. Santiago 1:25

El apóstol Pablo también lo dejó por escrito:

De manera que la ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo, y justo, y bueno. Romanos 7:12

 

Y si lo que no quiero, esto hago, apruebo que la ley es buena. Romanos 7:16

 

Sabemos empero que la ley es buena, si alguno usa de ella legítimamente; 1ra. Timoteo 1:8

El propósito de la Ley era establecer por ella justicia, juicio y misericordia. El carácter imperativo de los mandamientos solo pretendía establecer la urgencia de actuar fundamentados en ellos, y no volverse ciegos, cumpliéndolos sin entender lo que hacían. Cuando Jesús inició su ministerio terreno lo dejó de manifiesto cuando previo a sus enseñanzas, decía: Oísteis que fue dicho a los antiguos… Mas yo os digo.[27] No era doctrina nueva, invención de Jesús, lo encontramos en los escritos mismos de los profetas:

Sembrad para vosotros en justicia, segad para vosotros en misericordia; arad para vosotros barbecho: porque es el tiempo de buscar a Jehová, hasta que venga y os enseñe justicia. Oseas 10:12

 

Oh hombre, él te ha declarado qué sea lo bueno, y qué pida de ti Jehová: solamente hacer juicio, y amar misericordia, y humillarte para andar con tu Dios. Miqueas 6:8

 

¡Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejasteis lo que es lo más grave de la ley, es a saber, el juicio y la misericordia y la fe: esto era menester hacer, y no dejar lo otro. Mateo 23:23

Lo anterior se ilustra claramente en la acción de José de dejar en secreto a María por causa de su embarazo. En el relato bíblico se destaca que su decisión fue una disposición de su carácter justo; sin embargo, cuando lo comparamos con lo que la Ley dictaba al respecto notamos que su acción estaba en contraposición a ella. El relato nos sirve para ilustrar el espíritu de la Ley. Observémoslo en el texto:

18Y el nacimiento de Jesucristo fue así: Que siendo María su madre desposada con José, antes que se juntasen, se halló haber concebido del Espíritu Santo. 19José su marido, como era justo, y no quisiese infamarla, quiso dejarla secretamente. Mateo 1:18,19

En el momento cuando José se entera de que María estaba en estado de embarazo aun no sabía que su concepción era por virtud del Espíritu Santo, y por eso la quiso dejar secretamente. La Ley determinaba que el caso debía ser divulgado, y la joven debía ser apedreada por los hombres de la ciudad.

20Mas si este negocio fue verdad, que no se hubiere hallado virginidad en la moza, 21Entonces la sacarán a la puerta de la casa de su padre, y la apedrearán con piedras los hombres de su ciudad, y morirá; por cuanto hizo vileza en Israel fornicando en casa de su padre: así quitarás el mal de en medio de ti. Deuteronomio 22:20,21

José estaba obligado por la Ley Mosaica a divulgar el hecho, no a esconderlo, y peor aún, a dejarla secretamente, pues se hacía cómplice de un acto de vileza. La justicia de la decisión de José radica en el entendimiento del propósito de la Ley: así quitarás el mal de en medio de ti, expresión que aparece como conclusión mismo del mandamiento. José cuando pesó la situación de María no encontró maldad (vileza) en ella, y por eso no la denunció públicamente.

Lo mismo sucedió con el caso de la mujer encontrada en pleno acto de adulterio, y traída ante Jesús para ser apedreada,[28] la forma de cómo Jesús trató la situación provocó que la mujer nunca incurriera en un acto similar. El acto de Jesús fue equivalente al efecto de apedrear a la mujer para quitar el mal del adulterio.

El propósito de la Ley era quitar el mal de en medio de ti, no necesariamente arremeter contra el hallado en falta, y apedrearlo. Estos casos ilustran el espíritu de la Ley, pues desde su promulgación Dios estaba entregándole Gracia y Misericordia a su pueblo, solamente que ellos solo vieron en la Ley una imposición.

Las armas de justicia son para corregir, para enseñar, para instruir en justicia, para soltar argumentos de opresión, para establecer por ellas la liberación del hombre cautivo bajo el reino de las tinieblas, para sacarlo de su dominio y trasladarlo al Reino de los cielos. Las armas de justicia invalidan la actividad diabólica que ejercen las personas símbolo de Satanás.

La guerra espiritual es la aplicación particular de la obra redentora de Jesús en la cruz del Gólgota. Sí, efectivamente, Jesús en la cruz derrotó a Satanás, lo exhibió públicamente, y llevó cautiva la cautividad, sin embargo, es cada quien en su caso y situación personal quien ejecutará y aplicará el beneficio de la cruz, y aplastará la cabeza de la serpiente, solamente cuando él o ella decidan entrar en guerra espiritual.

De lo contrario, de no hacerlo, seguirá a expensas del gobierno y dominio satánico, sujeta su vida a la discreción de lo que el reino de las tinieblas determinen hacer. Lo único que habrá adquirido es la esperanza de su salvación.[29]

Muchos Gedeones se encuentran con convicción y conocimiento de las obras portentosas de Dios, pero escondidos, sufriendo las consecuencias de la esclavitud que el reino de las tinieblas les ha impuesto.

Es necesario despertar, y activarnos en la guerra espiritual. Si le hemos creído, ¿por qué no lo ejecutamos hoy mismo?

 

 

 

Pastor Pedro Montoya

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[1] Efesios 6:12

[2] 2da. Tesalonicenses 2:7-9

[3] 1ra. Corintios 10:20

[4] 1ra. Timoteo 4:1

[5] 2da. Tesalonicenses 2:18

[6] 1ra. Corintios 15:32

[7] Hebreos 5:14

[8] 1ra. Juan 4:1     AMADOS, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas son salidos en el mundo.

[9] Hebreos 4:12    Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más penetrante que toda espada de dos filos: y que alcanza hasta partir el alma, y aun el espíritu, y las coyunturas y tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.

[10] Hechos 8:23     Porque en hiel de amargura y en prisión de maldad veo que estás.

[11] 2da. Tesalonicenses 2:9,10         A aquel inicuo, cuyo advenimiento es según operación de Satanás, con grande potencia, y señales, y milagros mentirosos, 10 Y con todo engaño de iniquidad en los que perecen

[12] 2da. Corintios 10:4

[13] Ídem 10:5

[14] Mateo 7:24

[15] Anuncio real en la isla de Puerto Rico

[16] Juan 2:16

[17] Génesis 30:37-43

[18] Ídem 31:1

[19] Ídem: 31:34,35                                Y tomó Rachêl los ídolos, y púsolos en una albarda de un camello, y sentóse sobre ellos: y tentó Labán toda la tienda y no los halló. 35 Y ella dijo a su padre: No se enoje mi señor, porque no me puedo levantar delante de ti; pues estoy con la costumbre de las mujeres. Y él buscó, pero no halló los ídolos.

[20] Ídem: 28:20-22                               E hizo Jacob voto, diciendo: Si fuere Dios conmigo, y me guardare en este viaje que voy, y me diere pan para comer y vestido para vestir, 21 Y si tornare en paz a casa de mi padre, Jehová será mi Dios, 22 Y esta piedra que he puesto por título, será casa de Dios: y de todo lo que me dieres, el diezmo lo he de apartar para ti.

[21] Ídem 3:6

[22] 2da. Corintios 6:4-7

[23] Mateo 6:33

[24] Romanos 12:20

[25] 2da. Timoteo 2:24-26

[26] Romanos 12:21

[27] Mateo 5:21

[28] Juan 8:5

[29] Romanos 8:24                 Porque en esperanza somos salvos; mas la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo?

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‎¿‎Tengo yo necesidad de Liberacion?

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‎¿Cómo descubrir mi función dentro del ‎reino de Dios?

No descuides el don que está en ti, que te es dado por profecía con la imposición de las manos del presbiterio. 1ra. Timoteo 4:14

Hay personas a las cuales Dios les descubre cuál es su ministerio, y cuál es su función en la vida. No tuvieron que hacer mayor cosa para descubrirlo.

La mayoría de los hombres y mujeres de Dios que destacan en la Biblia fueron escogidos, y les fue revelado a ellos directamente el ministerio y servicio que realizarían mientras existieran.

No es el caso de muchos que hoy en día tratamos de desarrollar el servicio que entendemos Dios nos ha encomendado. Algunos, inclusive, desconocen que tienen un llamado ministerial de parte de Dios. ¿Qué somos, pastores, evangelistas, maestros, apóstoles, profetas? ¿Cómo descubrirlo?

En tiempos pasados, cuando una persona entendía que tenía llamado ministerial inmediatamente era enviado a un instituto bíblico, seminario, facultad teología, según creyera conveniente, y se preparaba bíblicamente para su servicio. Si resistía la adversidad, y se mantenía firme, sin titubear, pasaban años antes de entender cuál realmente era su verdadero llamado.

Los otros días pasé por segunda ocasión en cuestión de cinco años por una situación de fraude que me llevó a entender los medios que Dios utiliza para revelarnos cuál es nuestra función dentro del reino.

Resultó que recientemente estaba buscando un trabajo a medio tiempo —part time— para completar algunos ingresos que necesitaba, y llegué a un anuncio que solicitaba un chofer —driver— para conducir el automóvil particular de una señora mayor durante sus salidas personales, era su hijo quien solicitaba este servicio, y quien pagaría semana tras semana los servicios prestados. Ofrecía pagar bien. Escribí por e-mail, según requería, y en un par de días recibí la respuesta.

Se trataba de un tal George Buchanan, quien nunca llamó personalmente, y aseguraba que era ingeniero en una refinería de Texas, que su mama vivía en la Florida, y que me enviaría por correo certificado un cheque con el salario por adelantado de mi primera semana de servicio, y un excedente que yo debía enviar por Money Gram a una persona en Las Vegas, para que me hiciera entrega del automóvil que usaría para mi uso personal, y para trasladar a su mama, mientras trabajara para él.

Se trataba de un esquema de fraude, un cheque certificado que al depositarlo el banco acredita la cantidad total, pero que no tiene fondos, y mientras tanto, la persona al enviar el excedente requerido es desfalcado por esa cantidad.

No caí en el engaño porque un par de años atrás había pasado también por una experiencia similar. Estaba vendiendo una cámara de video por anuncios clasificados, y resultó un comprador bajo el mismo concepto de fraude. Envió un cheque con una cantidad mayor, por error según él, y requería que enviase el resto vía Western Union a una persona en Inglaterra. Fui a la policía para denunciar el esquema, y pensé que estaba ayudando a descubrir este tipo de timo, pero la policía no quiso hacer nada porque como yo no había enviado dinero, y no había sido timado, no había delito.

Esta segunda vez me llevó a pensar sobre el asunto. ¿Por qué estuve expuesto nuevamente a un esquema de fraude? ¿Por qué de nuevo pretenden engañarme, y estafarme? Las preguntas que hice me llevaron a entender cómo Dios nos descubre la función que desarrollamos dentro del Reino de Dios, pero que por falta de discernimiento no entendemos los mensajes de Dios.

Dios me explicó que cada uno somos entrenados en el área donde desarrollaremos nuestro ministerio. Por ejemplo, el profeta necesita ejercitarse en el discernimiento para poder diferenciar cuando es Dios quien habla, y cuando la voz no procede de Dios, por eso su entrenamiento consiste en comer manteca y miel, para que sepa desechar lo malo y escoger lo bueno.[1]

El maestro necesita encargar a los hombres fieles que serán idóneos para enseñar también a otros,[2] por lo tanto antes de que eso ocurra es necesario que él mismo pase por un proceso de depuración personal para que su enseñanza sea según el espíritu de la Palabra y no de sus apreciaciones. Pablo aseguró que para alcanzar hubo necesidad de reputar todas las cosas pérdida por el eminente conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y téngolo por estiércol, para ganar a Cristo.[3]

Esther, para poder llevar liberación a su pueblo y enfrentarse a un poderoso Aman, fue necesario primero que pasara por la perdida de sus padres por causa de la invasión de Nabucodonosor, y sufriera el destierro, para que aprendiera a valorar el sufrimiento de la persecución y el abandono, para que al enfrentar a Aman no sólo valorara su comodidad personal, sino la condición y libertad de aquellos que ella no conocía pero que estaban siendo perseguidos en silencio por un hombre lleno de ira y odio hacia su raza.

No rechases, ni te quejes por las continuas situaciones de crisis que enfrentes, son la forma para descubrirte -y entrenarte- el área de tu ministerio. Tener crisis económica no es un castigo, ni lo tomes como si Dios te abandonó,  es que tu función ministerial es a base de la fe,  que aprendas a depender sobrenaturalmente de Dios, porque de seguro te lleva a ejecutar muchos milagros en su nombre. 

Sufrir y padecer continuas enfermedades no es un castigo,  es el entrenamiento,  Dios te está descubriendo que tu función es la sanidad divina,  que orarás por otros en el nombre de Jesús,  y recibirán sanidad. 

Llegué a comprender mi función en el reino de Dios. Fui expuesto en dos ocasiones consecutivas a un esquema de fraude porque soy llamado a enfrentarme al engaño de las tinieblas, y a denunciar sus estratagemas.

Dios le recriminó a Jonás, y le dijo: Tuviste tú lástima de la calabacera, en la cual no trabajaste, ni tú la hiciste crecer; que en espacio de una noche nació, y en espacio de otra noche pereció: 11 ¿Y no tendré yo piedad de Nínive, aquella grande ciudad donde hay más de ciento y veinte mil personas que no conocen su mano derecha ni su mano izquierda, y muchos animales?[4]

Dios me llevó al mismo esquema para que entendiera el riesgo de estafa espiritual al que están expuestos muchas personas por causa de algo que parece bueno, y no lo es, sino que por el contrario es pérdida y engaño.

Entiendo que Dios me lleva a enfrentarme en contra de la apostasía, doctrinas cristianas aparentemente bíblicas, que parecen buenas, pero que en realidad representan atadura satánica, y la eventual muerte espiritual de quienes se someten a ellas.

Tanto en el primero como en este segundo esquema de fraude al que fui sometido, al final decidí escribirle a las personas que me contactaron, y les denuncié su esquema de fraude, y los maldije, por cuanto se habían levantado en arrogancia para engañar a quien accesa a estos anuncios, por necesidad, y se aprovechan de situación.

De igual forma, maldigo la apostasía y a quien por medio de los cuales es traída e introducida, por cuanto lejos de ser algo inocuo e ingenuo, trae muerte a congregaciones enteras, y establecen contaminación en la tierra.

El tal sea entregado a Satanás para muerte de la carne, porque el espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús. 1ra. Corintios 5:5

De los cuales son Himeneo y Alejandro, los cuales entregué a Satanás, para que aprendan a no blasfemar. 1ra. Timoteo 1:20

 

Pastor Pedro Montoya

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[1] Isaías 7:15

[2] 2da. Timoteo 2:2

[3] Filipenses 3:8

[4] Jonás 4:10

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Movimientos cristianos pro-apostatas

El concepto que la apostasía ha asumido a través de los años es múltiple y variado, y ha adoptado diversas formas, desde la concepción de movimientos académicos salidos de los salones humanistas universitarios, hasta el replanteo de la predicación de doctrinas pseudobíblicas que no tienen fundamento cristo-céntrico.

Aunque no hay una definición clara de cómo y cuándo ha de manifestarse la apostasía institucional de la cual el apóstol Pablo hizo mención en su segunda epístola a la comunidad de fe de Tesalónica, en la actualidad han surgido diversos movimientos cristianos, eclesiásticos, que si no son la forma exacta a la cual el apóstol se refería, propenden y preparan el camino de una apostasía sin precedentes.

La apostasía es un movimiento espiritual, y como bien lo apuntamos en otro de nuestros escritos, será introducido dentro del ambiente cristiano con características de un movimiento de restauración.[1] Está dirigido a remover la fe[2] del fundamento redentor de Jesús como salvador y reconciliador de la humanidad, para depositarlo sobre temas pseudobíblicos que solo tienen el propósito de desarrollar en las comunidades cristianas un sentido de logro como la medida de la perfección y de la fe.

La apostasía pone en contacto al creyente con el mundo de la vanidad, presenta una impactante revelación de Dios y la introduce como camino para alcanzar la manifestación plena del Todopoderoso.

El principio de su fundamento se levanta sobre la experiencia de la tentación de Adam y Eva. La serpiente se presenta con un mensaje aparente, egoísta, cuyo logro y trascendencia real es el trasiego de la obediencia a la Palabra por una experiencia sensorial de realización personal. El mensaje apostata pertenece a Luzbel que en su afán de introducir rebelión entre la creación de Dios, contrató a la serpiente para forzar a Adam y Eva a hacer lo opuesto a lo que Dios había dispuesto en el huerto.[3]

La apostasía no llega con el propósito de dañar al ser humano, la creación máxima del Todopoderoso, como religiosamente se enseñó a partir de la edad media, llega con el propósito de distorsionar el plan original que el Soberano Dios dispuso dentro del huerto, y lo logra adelantando los tiempos que Él puso en su sola potestad para que el hombre disfrute de los beneficios de la Creación.

En la actualidad esta actitud satánica cobra mayor vigencia, pues como se señala en el libro de Apocalipsis, el diablo sabe que le queda poco tiempo.[4]

La apostasía no se establece en forma casual, su introducción es sistemática y ordenada, y como bien lo observamos en el caso de la serpiente en el huerto, opera distorsionando la Palabra que en su momento ha sido establecida para bendición de la comunidad.

La apostasía opera de la siguiente forma. Primero identifica una Palabra, aquella que es fundamento de vida para la comunidad de fe, particularmente la que vino por intermedio de la revelación y que provocó despertamiento espiritual en la comunidad. Cuando la ha identificado, la ataca y la distorsiona; al lograrlo, su práctica por parte de la comunidad provoca destrucción espiritual. Varios ejemplos lo confirman.

Veamos como primer ejemplo el caso de cómo un pueblo convierte en motivo de adoración lo que en su momento fue solamente una señal de salvación. En la trayectoria por el desierto, el pueblo de Israel sufrió el ataque mortal de serpientes ardientes,[5] y aunque vinieron como parte del juicio de Dios por causa de la murmuración del pueblo y por el menosprecio hacia el ma-nah, Dios mismo le revela a Moisés el antídoto para su mordida: Hazte una serpiente ardiente, y ponla sobre la bandera: y será que cualquiera que fuere mordido y mirare a ella, vivirá. [6]

Jesús explicó que la serpiente de metal significaba una señal de salvación, pero el pueblo la entendió como su cura, por esa razón años más tarde esta figura fue convertida en un ídolo de adoración: El quitó los altos, y quebró las imágenes, y taló los bosques, e hizo pedazos la serpiente de bronce que había hecho Moisés, porque hasta entonces le quemaban perfumes los hijos de Israel; y llamóle por nombre Nehustán.[7]

Lo que en su momento significó revelación de vida, la apostasía la convirtió en motivo de rebelión.

Otro ejemplo es el caso de Beth-el, sitio donde Jacob recibió revelación de vida y le fue manifestado el propósito para su vida. Jacob reconoció que ese sitio era para él casa de Dios, y puerta del cielo.[8] Con el tiempo ese sitio fue convertido en un centro ceremonial apostata: Entonces instituyó Jeroboam solemnidad en el mes octavo, a los quince del mes, conforme a la solemnidad que se celebraba en Judá; y sacrificó sobre altar. Así hizo en Beth-el, sacrificando a los becerros que había hecho. Ordenó también en Beth-el sacerdotes de los altos que él había fabricado.[9]

La Palabra de revelación que Jacob recibió fue trasegada y sustituida por una práctica idolátrica que trajo contaminación sobre todo un pueblo.

La apostasía ataca una Palabra de vida, de revelación, de Señorío, y la prostituye, y es convertida para el pueblo en motivo de caída. Pablo cita una referencia del profeta Isaías y descubre cómo Satanás establece la actividad apostata: una piedra que es puesta como fundamento de vida sobre la cual se pretende construir una vida espiritual de revelación es convertida en piedra de tropiezo y de caída: Como está escrito: He aquí pongo en Sión piedra de tropiezo, y piedra de caída; Y aquel que creyere en ella, no será avergonzado.[10]

La apostasía surge para desvirtuar una Palabra en particular. En la tentación a Jesús al final de sus 40 días de ayuno vuelve a repetirse la escena: Satanás se le presenta con una Palabra para hacer que Jesús incurra en el mismo yerro de Adam. Su logística sigue siendo la misma.

La apostasía no se establece por si sola ni en forma casual, es la herramienta satánica para introducir su gobierno y sus condiciones de operación. Pervierte la obra de Dios y saca de la Voluntad de Dios a todos a quienes fue dirigida tal operación.

En estos tiempos finales, no obstante, el movimiento apostata adquirirá una característica particular. El surgimiento de la apostasía estará dirigido a pervertir y estorbar la llegada del espíritu de Elías. El profeta Malaquías profetizó que la venida y manifestación del Mesías estaría precedida por la presencia del espíritu de Elías:

He aquí, yo os envío a Elías el profeta, antes que venga el día de Jehová grande y terrible. Malaquías 4:5

Su primera manifestación tomó lugar en el nacimiento y ministerio de Juan el Bautista. Jesús lo confirmó e identificó su primera manifestación:

Y si queréis recibir, él (Juan el Bautista) es aquel Elías que había de venir. Mateo 11.14

 

Porque él irá delante de él con el espíritu y virtud de Elías, para convertir los corazones de los padres a los hijos, y los rebeldes a la prudencia de los justos, para aparejar al Señor un pueblo apercibido. Lucas 1:17

 

Mas os digo, que ya vino Elías, y no le conocieron; antes hicieron en él todo lo que quisieron: así también el Hijo del hombre padecerá de ellos. 13 Los discípulos entonces entendieron, que les habló de Juan el Bautista. Mateo 17:12,13

Pero aparecerá nuevamente antes del retorno de Jesús a la tierra, y tiene el propósito de restaurar todas las cosas.

Entonces sus discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Por qué dicen pues los escribas que es menester que Elías venga primero? Y respondiendo Jesús, les dijo: A la verdad, Elías vendrá primero, y restituirá todas las cosas. Mateo 17:10,11

La manifestación del espíritu de Elías no es una reencarnación, doctrina no avalada por las Escrituras, se trata de ministerios sobrenaturales que establecen señal profética sobre la tierra para combatir y contrarrestar los movimientos apostatas. Lo vemos en función claramente en el traspaso del ministerio de Elías a Eliseo:

Y como hubieron pasado, Elías dijo a Eliseo: Pide lo que quieres que haga por ti, antes que sea quitado de contigo. Y dijo Eliseo: Ruégote que las dos partes de tu espíritu sean sobre mí. II Reyes 2:9

 

Y viéndole los hijos de los profetas que estaban en Jericó de la otra parte, dijeron: El espíritu de Elías reposó sobre Eliseo. Y viniéronle a recibir, e inclináronse a él hasta la tierra. II Reyes 2:15

La apostasía de los últimos tiempos está dirigida a desvirtuar la llegada y manifestación del espíritu de Elías, y lo hará de forma institucional dentro de la iglesia misma. Veámoslo en el siguiente desarrollo:

Y venido un día oportuno, en que Herodes, en la fiesta de su nacimiento, daba una cena a sus príncipes y tribunos, y a los principales de Galilea; 22 Y entrando la hija de Herodías, y danzando, y agradando a Herodes y a los que estaban con él a la mesa, el rey dijo a la muchacha: Pídeme lo que quisieres, que yo te lo daré. 23 Y le juró: Todo lo que me pidieres te daré, hasta la mitad de mi reino. 24 Y saliendo ella, dijo a su madre: ¿Qué pediré? Y ella dijo: La cabeza de Juan Bautista. 25 Entonces ella entró prestamente al rey, y pidió, diciendo: Quiero que ahora mismo me des en un plato la cabeza de Juan Bautista. 26 Y el rey se entristeció mucho; mas a causa del juramento, y de los que estaban con él a la mesa, no quiso desecharla. 27 Y luego el rey, enviando uno de la guardia, mandó que fuese traída su cabeza; 28 El cual fue, y le degolló en la cárcel, y trajo su cabeza en un plato, y la dio a la muchacha, y la muchacha la dio a su madre. Marcos 6:21-28

Ya anteriormente verificamos que Juan el Bautista fue recipiente del espíritu de Elías; por lo tanto, la petición de la hija de Herodías de pedir la cabeza de Juan el Bautista, por instrucción de su madre, no estaba dirigida sencillamente al deseo de vengarse de Juan por la condena que éste le había dado a Herodes en cuanto a que tenía la mujer de su hermano,[11] su petición estaba dirigida a anular la manifestación del espíritu de Elías. Para lograrlo hizo uso de la danza.

La danza es una herramienta que Satanás está utilizando dentro de las congregaciones de fe para evitar que las comunidades reconozcan y acepten la eventual manifestación del espíritu de Elías. Paradójico decirlo, pero muy pocos profetas de restauración se han percatado de ello. La hija de Herodías está pidiendo la cabeza de Elías para evitar la llegada de la verdadera restauración del reino.

La cultura mesiánica hebrea que pretende establecerse dentro de las comunidades de fe, en el afán de acercarse lo más posible a los principios originales de la experiencia bíblica se está prestando para que modelajes apostatas se establezcan eclesiásticamente, y sean motivo de contaminación y caída.

La danza ha adoptado posiciones espirituales peligrosas. Los movimientos cadencioso, seductores, pre-aprendidos y practicados de antemano a los cuales cada vez mayor número de ministerios están acudiendo como evidencia de la restauración de los últimos tiempos está pidiendo la cabeza de Elías. Se han identificado con las hijas de Moab cuya participación real fue la de llevar a los hijos de Israel a contaminarse con dioses paganos:

Y REPOSÓ Israel en Sittim, y el pueblo empezó a fornicar con las hijas de Moab: 2 Las cuales llamaron al pueblo a los sacrificios de sus dioses: y el pueblo comió, e inclinóse a sus dioses. Números 25:1,2

Las hijas de Moab sedujeron a los hijos de Israel y los llevaron a fornicar, y a postrarse ante sus dioses. La presencia de danzas extrañas dentro de las congregaciones de fe está introduciendo fuerzas espirituales que están desarrollando, provocando y estimulando contaminación entre los miembros de las comunidades, y está estableciendo dioses paganos y mitológicos como deidades de gobierno dentro ellas.

Si revisamos detenidamente el texto donde se presentan las hijas de Moab llevando al pueblo de Israel a fornicar con sus dioses paganos, y lo comparamos con el texto en el Nuevo Testamento donde Jesús advierte sobre la actividad religiosa en los días previos a su retorno, veremos el paralelismo de las prácticas.

Y REPOSÓ Israel en Sittim, y el pueblo empezó a fornicar con las hijas de Moab: 2 Las cuales llamaron al pueblo a los sacrificios de sus dioses: y el pueblo comió, e inclinóse a sus dioses. Números 25:1,2

Mas como los días de Noé, así será la venida del Hijo del hombre. 38 Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día que Noé entró en el arca, Mateo 24:37,38

Las alas de Isis, los abanicos de Geisha, entre otros, bastante difundidos en nuestros tiempos, artículos importados de tradiciones paganas introducidos en las comunidades de fe bajo el argumento de que han sido redimidos para el servicio y culto a Dios, es sencillamente reflejo del orgullo de un pueblo que quiere acomodar a Dios dentro de sus conceptos, que rehúyen y niegan el valor de humillarse y someterse al señorío de Cristo.

El profeta Isaías advirtió también en su tiempo acerca de este mismo paralelismo:

Asimismo dice Jehová: Por cuanto las hijas de Sión se ensoberbecen, y andan cuellierguidas y los ojos descompuestos; cuando andan van danzando, y haciendo son con los pies: Por tanto, pelará el Señor la mollera de las hijas de Sión, y Jehová descubrirá sus vergüenzas. Isaías 3:16

Dios ha visitado la tierra entera y ha soplado espíritu de restauración sobre ella, pero lamentablemente como se presenta en la parábola del trigo y la cizaña,[12] un hombre enemigo ha introducido y sembrado cizaña entre el trigo, y ambos tienen que crecer juntos, y todo debido a que los obreros se durmieron y allí el enemigo aprovechó a sembrar cizaña.

El Espíritu de la profecía llama a todo los obreros de la mies a no dormir, a velar, para evitar que el enemigo siembre apostasía en las naciones.

 

 Pastor Pedro Montoya

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[1] http://wp.me/p1TUTh-8W

[2] 1ra. Timoteo 1:19; 2da. Timoteo 2:18

[3] Ezequiel 28:14-18

[4] Apocalipsis 12:12

[5] Números 21:6

[6] ídem 21:8

[7] II Reyes 18:4

[8] Genesis 28:17

[9] I Reyes 12:32

[10] Romanos 9:33

[11] Mateo 14:3; Marcos 6:17

[12] Mateo 13:28

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La Necesidad de la Liberacion

La liberación es presentada en las Escrituras como “El Pan de los Hijos”, expresión acuñada por nuestro Señor Jesucristo que manifiesta la necesidad de que todos los que somos llamados por su nombre nos sometamos a procesos de liberación.

Las imágenes que Hollywood nos ha inyectado nos presenta el tema como solo único y exclusivo para aquellos que están “poseídos”. ¿Qué nos dice las Escrituras al respecto?

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No temáis, Confiad.. Jesús está presente

Y los discípulos,  viéndole andar sobre la mar,  se turbaron, diciendo: Fantasma es. Y dieron voces de miedo.  Mateo 14:26

Nuestro desconocimiento de lo que Dios puede hacer nos conduce a ver fantasmas, y perdemos de vista la reciente actividad de su enseñanza.

Antes de embarcarse para pasar a la tierra de Genezaret, siguiéndo la instrucción del mismo Jesús, los apóstoles habían recibido una serie de enseñanzas acerca del reino de los cielos, y habían visto una cantidad grande de sanidades y liberaciones.

Como si eso hubiera sido poco,  los versos previos al relato de cuando Jesús caminó sobre el mar, describen el gran milagro de la alimentación sobrenatural de cinco mil hombres,  sin mujeres y niños, con tan sólo cinco panes y dos peces.

¿Por qué se llenaron de pánico? ¿Por qué,  incluso,  aún Pedro llegó al colmo de cuestionar la palabra de Jesús?

La expresión final de Jesús, hombres de poca fe, nos hace ver que no bastó tanta enseñanza, y tantos milagros,  como para saber y entender que el Jesús activo en los milagros está también presente a través de sus Palabras.

Si Él dijo: yo soy, confiad, no tengáis miedo, era porque Él sabía que no estaban en riesgo de muerte,  que la hazaña de cruzar el lago de noche y la exposición a la tormenta que se desató era la extensión de la enseñanza y milagros que días atrás Él había iniciado como parte de su capacitación.

En el relato del evangelio de Mateo, dos capítulos más adelante del relato de cuando Jesús camina sobre el mar,  el escritor registra las siguientes Palabras: ¿No entendéis  aún, ni os acordáis de los cinco panes entre cinco mil hombres y cuántos cestos alzasteis? (Mateo 16:9).

No eran milagros aislados,  era una escuela,  una capacitación para sus discípulos,  ahora sus apóstoles,  para que aprendieran y enseñaran a otros, de que Jesús está presente en todo momento de nuestras vidas, y que la razón de por qué muchas veces entramos en pánico por las cosas que nos asustan, es por el cúmulo de miedos que guardamos,  información de lo que recibimos de un mundo que no nos enseñó a confiar en Dios.

Una nueva experiencia no significa que Dios nos abandonó, es la extensión de su capacitación que tiempo atrás inició con cada uno,  y por lo tanto,  representa que estamos avanzando en su Gracia.

Confiemos, no tengamos miedo. Él está presente.

pastor Montoya
http://www.ministerioscristorey.com
twitter: @pastormontoya

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